EL GOBIERNO RECIBIÓ GESTOS POSITIVOS EN ALEMANIA
Quizás no fueron todo lo que se esperaba, pero lo cierto es que los elogios aparecieron. En su reunión más importante de la gira de cinco días por Alemania, el presidente Néstor Kirchner recibió alabanzas del jefe del gobierno Gerhard Schroeder por la marcha de la economía y gestos de buena voluntad por la relación con el FMI y el G7 y el canje de la deuda en default.
Schroeder aseguró hoy que Argentina y Alemania “intentarán solucionar con espíritu de amistad” los temas de finanzas vinculados tanto con el FMI como los bilaterales.
En ese sentido, expresó su confianza en que en una reunión que mantendrá esta noche, con el ministro de Economía argentino, Roberto Lavagna, y su par alemán, Hans Eichel, “van a encontrar soluciones en estos dos ámbitos”.
Además, sostuvo que “Argentina es uno de los socios más importantes de Alemania en América Latina”. Y expresó su “respeto por el éxito logrado en la estabilización de la economía” en Argentina, antes de señalar que “el rumbo de la modernización económica y la estabilidad política es una vía correcta que debe ser mantenida”.
Kirchner multiplicó las palabras cálidas. “El gobierno argentino no tiene más que agradecimiento por la postura de solidaridad permanente, de comprensión y apoyo que ha tenido y tiene Alemania” con el país, dijo.
Ahora, el santacruceño se ve las caras con un viejo conocido: el presidente alemán y ex titular del Fondo Monetario Internacional (FMI), Horst Köhler.
Del encuentro participan, además del presidente Kirchner, su esposa, la senadora Cristina Fernández de Kirchner; el canciller Rafael Bielsa; el ministro de Economía, Roberto Lavagna, y los jefes de los bloques del PJ, José María Díaz Bancalari y Miguel Angel Pichetto.
La última actividad de la agenda del Presidente será una disertación en la fundación Fiedrich Ebert.
Ayer, Kirchner se encontró con empresarios y el discurso oficial estuvo a tono. Y dio algunas respuestas que tal vez puedan considerarse en el futuro como el inicio de la agenda post default para el Gobierno.
“En mi país se inaugura una nueva etapa en la que no estarán ausentes las oportunidades para las inversiones productivas”, fue la primera frase importante del discurso presidencial, que hizo eje en la necesidad de que la Argentina recupere la capacidad de atraer inversiones externas.
También ofreció “un horizonte económico sano y estable”, y destacó los 2.000 millones de dólares invertidos por empresas alemanas desde 1992. Y terminó afirmando que “Alemania se ha transformado en un socio estratégico para la Argentina”.
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