EL GOBIERNO SALIÓ A RESPONDER LAS CRÍTICAS DE LOS OBISPOS
El Gobierno salió esta mañana a criticar duramente a algunos obispos de la Iglesia Católica, porque, según su óptica, “se arrogan el derecho de hacer expresiones orales” y “sólo diagnostican” acerca de lo que ocurre en el país.
El encargado de formular esas declaraciones fue el ministro del Interior, Aníbal Fernández, quien señaló que “como cristiano”, le molestaba que hubiera obispos que “se arroguen ese derecho”.
“En Argentina nos pasamos de diagnosticadores. Sólo diagnostican. A la hora de colaborar, no los veo muy decididos”, disparó el ministro.
En declaraciones formuladas esta mañana, Fernández aseveró en el mismo sentido: “No pretendo que alaben ni que hagan campaña a favor del Gobierno, solamente que colaboren”.
Las expresiones del ministro estuvieron relacionadas con las conclusiones del encuentro que obispos, dirigentes de la Iglesia, laicos, sindicalistas y algunos funcionarios del Gobierno realizado durante el último fin de semana en la ciudad de Mar del Plata, en el marco de las tradicionales Jornadas de Pastoral Social, organizadas por esa Comisión perteneciente al Episcopado.
En el cierre de ese encuentro, ayer por la tarde, el presidente de la comisión, monseñor Carmelo Giaquinta, arzobispo de Resistencia, leyó un documento en el cual se advirtió: “Necesitamos una mayor transparencia en la sociedad y nos duele saber hoy que se pagaban sobresueldos en vez de generar empleos”.
Pero durante el encuentro, Giaquinta había encendido la polémica con el Gobierno al señalar que “ya han pasado casi cuatro años del derrumbe y por momentos tengo la impresión de que los argentinos vivimos como si nada hubiera pasado”, tras lo cual agregó: “la pasividad ciudadana tiene consecuencias mucho peores que el insoportable peso de la deuda pública, que se puede renegociar, o las secuelas del terror de Estado de la dictadura, que se pueden llorar”.
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