EL GOBIERNO SE PREPARA PARA UN 2006 SIN ACUERDO CON EL FONDO
En el Gobierno están convencidos de que Bush contribuyó a endurecer la posición de los sectores técnicos del Staff del Fondo Monetario. Al sostener en su reunión con el presidente Kirchner de que la Argentina estaba lo suficientemente fortalecida para iniciar las negociaciones por sí sola, creen en la Rosada de que las posiciones se mantendrán intransigentes.
En consecuencia, en Palacio de Hacienda y en la Rosada empezaron a reflotar la vieja aspiración del propio presidente de continuar su gestión sin un acuerdo con el Fondo, al menos por todo 2006. Es que estiman que las exigencias del sector técnico del Fondo no retrocederán y ante los ojos del área política son imposibles de cumplir.
Además, luego del posicionamiento de Bush en el sentido de no asegurar respaldo a la Argentina en su negociación, cerca de Kirchner y de Lavagna estiman que se achicaron los márgenes de maniobra.
Los puntos para reanudar un acuerdo que está congelado implican modificación de la estructura impositiva que el Gobierno estima crucial para las cuentas públicas y la buena recaudación. Otra diferencia hace hincapié en la cotización del dólar. Desde Washington reclaman una moneda norteamericana que cotice a $2,20 y $2,40.
También pide el Fondo que se restrinja la emisión monetaria y que se atienda a los bonistas que no aceptaron entrar en el canje de bonos de las deudas en default, según publica Clarín.
Precisamente, Kirchner viene rechazando sistemáticamente estos pedidos y el pedido de ayuda a Bus iba en el sentido de ablandar las posiciones del staff. Pero Bus apenas dio elogios que no fueron acompañados de un plan de acción.
De este modo, ahora en Gobierno piensan seriamente en no retomar el diálogo con el Fondo durante el próximo año, cuestión que no agrada a Lavagna sobre todo por los vencimientos que debe afrontar en los próximos meses que suman 1.600 millones dólares.
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