EL GOBIERNO SELLÓ SU ACUERDO CON PIQUETEROS DIALOGUISTAS
El gobierno selló ayer públicamente su acuerdo político con los piqueteros dialoguistas al concurrir por primera vez tres funcionarios de peso a una asamblea nacional de organizaciones del sector realizada ayer en Parque Norte.
El ministro de Trabajo, Carlos Tomada; la ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner, y el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, asistieron al congreso que tuvo como principal anfitrión al titular de la Federación de Tierra y Vivienda (FTV), Luis D’Elia, quien no casualmente en ese marco acusó al duhaldismo de impulsar las protestas que comanda “el duro” Raúl Castells y de “utilizar a los desocupados cuando se tensa la relación” entre el presidente Néstor Kirchner y Eduardo Duhalde.
El apoyo oficial a los piqueteros dialogistas se produjo así en el marco del recalentamiento de la interna entre los dos pesos pesados del PJ y también tras una semana en la que los piqueteros duros redoblaron su oposición a la actual administración copando las calles porteñas y ocupando locales de algunas empresas, como Repsol y McDonald’s. No obstante, el gobierno le bajó el tono a las críticas al duhaldismo realizada por los piqueteros. “Nosotros no concordamos con lo dicho por D’Elía”, resaltó el ministro del Interior, Aníbal Fernández, marcando así la decisión del gobierno de tender lazos con el sector pero sin romper lanzas con el PJ.
“El acto de hoy (por ayer) no es una rosca más, es un acto de construcción de una unidad muy importante”, resaltó D’Elía al cerrar el congreso piquetero que convocó a dos mil delegados de todo el país y del que participaron organizaciones sociales y políticas como Barrios de Pie, el Frente Transversal Nacional y Popular, y el Movimiento de Trabajadores Desocupados Eva Perón.
Tras los discursos de los dirigentes piqueteros, los delegados al congreso aprobaron el documento del sector piquetero que respalda la gestión presidencial. “Nadie puede negar que falta mucho por hacer en materia social y económica para tener un país digno para los humildes y los trabajadores, pero el gobierno está en el buen sendero y desde los sectores sociales tenemos que respaldar a Kirchner para que las presiones antipopulares, de izquierda y de derecha, no le doblen el brazo”, bramó D’Elía al cierre.
Al destacar las medidas tomadas por la administración, también señaló la cesión del edificio de la Escuela de Mecánica de la Armada (Esma) para construir un Museo de la Memoria, la derogación de las leyes de punto final y obediencia debida y el nuevo rumbo de la política internacional y económica.
Sin embargo, la atención se la robaron los miembros del gabinete que se acercaron a primera hora de la tarde hasta el predio. A pesar de que el gesto de los funcionarios marcó un respaldo rotundo al sector, tampoco quisieron hacer diferencias de fondo entre las distintas agrupaciones piqueteras. “Los distingue una cuestión de metodología y no de fondo”, ensayó Tomada al trazar una línea entre duros y dialoguistas, pero sin querer convertir en irreconciliables las diferencias con las otras agrupaciones opositoras.
En otras palabras, no las incluyó en el virtual “eje del mal” formado presuntamente por los conspiradores de la década del noventa y el menemismo. “El gobierno va a escuchar a todos”, agregó el titular de la cartera laboral sobre el encuentro que tendrá hoy con otros sectores sociales (ver aparte). Incluso, insistió con que “si bien no se aprueban los cortes de ruta, no habrá represión a los manifestantes”.
Por su parte, la hermana del presidente no habló al ingresar a la asamblea y debió retirarse minutos después, cuando por una caída accidental se lastimó una mano y fue llevada a la clínica Bazterrica. El que sí habló en el encuentro fue Parrilli, quien sostuvo que la presencia de los miembros del gobierno tenía el propósito de “alentar todo lo que sea el debate de las ideas”.
También hay turno para los más hostiles
El ministro de Trabajo, Carlos Tomada, recibirá hoy por la tarde a un grupo de dirigentes piqueteros “duros” para persuadirlos de que desistan de utilizar como metodología de protesta la toma de locales comerciales.
El encuentro se realizará en la sede de la cartera laboral desde las 17 y fueron invitados a concurrir los referentes del Polo Obrero, del Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados, y del Movimiento Territorial de Liberación, entre otras agrupaciones opositoras al gobierno nacional.
La convocatoria gubernamental surgió como reacción a la protesta piquetera realizada el viernes y que consistió en la toma de locales de la empresa McDonald’s por parte de integrantes de movimientos de desocupados. Los piqueteros también amenazaron al hotel Sheraton y a la sede de Repsol-YPF.
“No hay inacción oficial”, se defiende el Poder Ejecutivo
El gobierno señaló ayer que “no permanece inactivo” frente a las protestas sociales más radicalizadas, aunque aseguró que no piensa reprimir esas acciones “como algunos propugnan”.
El encargado de ratificar la postura fue el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, quien volvió a diferenciar entre los manifestantes que reivindican sus derechos y aquellos que persiguen “intereses políticos partidarios, la confrontación con el gobierno y la búsqueda de una víctima”.
“Es muy difícil pensar en una reacción, como algunos propugnan. El riesgo es muy grande. El Estado no se está retirando de sus obligaciones, está preservando la seguridad colectiva, que también se puede romper con represión”, señaló.
El funcionario respondió, de esta forma, a las críticas que recibió la administración de Néstor Kirchner por la supuesta inacción ante las protestas piqueteras, sobre todo las que incluyeron ocupaciones de edificios comerciales. Frente a ello, Fernández reivindicó la política oficial al destacar que “no ha sido en vano, porque muchos (piqueteros) cambiaron su método de reclamo”.
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