EL GOBIERNO TENDRÁ MÁS PODER DE DECISIÓN EN LA ESTRATEGIA DE LOS MILITARES
Mediante el decreto 1168, el presidente Néstor Kirchner dispuso que de ahora en más el diagnóstico de la “situación estratégica nacional” que incluye potenciales hipótesis de conflicto estará a cargo del Consejo Nacional de Defensa. Y otro decreto —el 1170— crea la Escuela Superior de Guerra Conjunta de las Fuerzas Armadas, una suerte de maestría que funcionará en el ámbito del Estado Mayor Conjunto.
Estas normas fueron dadas a conocer ayer en la Casa Rosada, luego de la reunión que mantuvieron con Kirchner la ministra de Defensa, Nilda Garré, y los Jefes de Estado Mayor de las Fuerzas Armadas. Las nuevas disposiciones forman parte de las reformas en el ámbito militar que lleva adelante Kirchner.
En esta dirección se sumaron el paso de la inteligencia militar al área civil; las reformas al Código de Justicia Militar, que castigaba a los homosexuales y que ahora condenará los casos de discriminación, y el más reciente paso del control aeroportuario a la secretaría de Transporte.
En los decretos conocidos ayer sobresale por su importancia el diseño de las políticas de defensa y de los potenciales enemigos del país. El Consejo de Defensa, presidido por Kirchner, está integrado además por el vicepresidente, los ministros, el jefe de la SIDE y los titulares de las comisiones de Defensa del Congreso.
La secretaría de dicho Consejo quedará a cargo de la ministra Garré, quien —especifica el mencionado decreto— podrá invitar a participar a los Jefes de Estado Mayor de las Fuerzas Armadas. Le tocará a Garré, entonces, redactar el borrador del documento, que luego se pondrá a consideración del Consejo.
En la Argentina, el estudio de las hipótesis de conflicto y las cuestiones estratégicas estuvieron en manos militares, un poco por los gobiernos de ese carácter a partir de 1930, y otro por el espacio cedido por las administraciones civiles. El decreto pone en funcionamiento el Consejo de Defensa, entidad creada en 1988 por la ley de Defensa, pero que nunca funcionó como tal y que será un instrumento de orientación para “la organización y planificación del sistema de defensa”, además de dar pautas para avanzar en la reforma militar.
La derrota en la guerra de Malvinas y el terrorismo aplicado desde el Estado para combatir a la subversión impusieron el cambio en el funcionamiento de las Fuerzas Armadas y su estrategia.
Pero, hasta ahora, pese a la ley de Defensa que significó un avance, faltó una política integral. En cambio ocurrieron espasmódicos alineamientos a la estrategia de EE.UU., como ocurrió durante la Guerra del Golfo contra se enviaron naves a Irak en 1991. Aunque la Argentina se integró a las acciones de paz de Naciones Unidas y hay militares argentinos en Haití y Chipre, aseguran en la Casa Rosada que falta aún una doctrina que encuadre el accionar de las Fuerzas Armadas, atendiendo al Mercosur.
En tanto el decreto 1169, crea a partir del 1ø de enero próximo la Escuela Superior de Guerra Conjunta de las Fuerzas Armadas. Estos cursos están pensados como instancias superiores de capacitación que complementarán a los cursos que los oficiales realizan en sus respectivas fuerzas.
Además de Kirchner y Garré, participaron del encuentro de ayer el jefe del Estado Mayor Conjunto, brigadier Jorge Chevallier, los titulares de la Armada, almirante Jorge Godoy, y de la Fuerza Aérea, brigadier Eduardo Schiaffino. Por el Ejército estuvo el general Néstor Pérez Vovard.
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