EL GOBIERNO TOMA EL CONTROL DEL III CONGRESO DE LA LENGUA
“El Cervantes colabora, pero no coorganiza este III Congreso de la Lengua que se realizará en Rosario. Este encuentro lo organiza la Argentina. Por tanto, es argentino.” La declaración del flamante director del prestigioso Instituto Cervantes, César Antonio Molina, poeta y catedrático, modifica el papel protagónico de esa institución respecto de los congresos internacionales de la lengua, que comenzaron en Zacatecas, México, en 1997.
Ayer, Molina señaló que el Cervantes ya realizó el aporte inicial de 100 mil euros, al que se suman las gestiones realizadas con empresas y ministerios de España, a lo que también tendrán que agregarse las aportaciones de la parte argentina.
Sus palabras ponen las cosas en una dimensión distinta de la de los congresos precedentes. Tanto en Zacatecas (México), en 1997, como en Valladolid (España) en 2001, el Cervantes fue coorganizador, junto con la Real Academia Española (RAE), en un caso, y con la Secretaría de Educación Pública de México, en el otro. Esto es lo que se desprende, pese a la declaración de Molina, de la página oficial del Cervantes en la Web ( http://cvc.cervantes.es/congresos ).
¿Qué vientos modificaron el discurso del prestigioso Instituto Cervantes, cuyo objetivo principal es la difusión del español en el mundo, asunto para el cual un congreso de la lengua parece una opción óptima?
Las pistas empiezan en las diferencias de enfoques entre españoles y argentinos respecto del espíritu del encuentro, y en la necesidad de hacer primar la concordia para que este III Congreso de la Lengua, probablemente el acto cultural más saliente del año, llegue a buen puerto.
Ya al comienzo de la organización del congreso, en octubre del año último, la primera diferencia fue política. Los españoles se aferraron al carácter académico del congreso y el gobierno argentino le asignó un color político. Esta última postura parece haberse impuesto, mucho más en estos momentos en que el presidente Kirchner intenta sumar a su proyecto de construcción de poder por fuera de la estructura del peronismo -que llama “transversalidad”-, a los socialistas de Rosario.
El caso es que a partir de su alejamiento de la organización, el Cervantes también tomó distancia del financiamiento. Y si bien el compromiso inicial del organismo -cuyo presupuesto es de 80 millones de euros- era sufragar como mínimo una tercera parte del costo del encuentro, según altas fuentes españolas todo lo que oble de sus propios recursos son los 100 mil euros que ya envió a la cuenta de la Fundación Parque de España, espacio rosarino donde tendrán lugar los debates del congreso.
Tras indicar que el Cervantes integra el comité científico, integrado también por representantes de todas las academias de letras y varios institutos de lingüística de América latina, Molina señaló que el Instituto ha hecho gestiones para que la Fundación Parque de España reciba las aportaciones españolas.
Sin embargo, no pudo brindar cifras acerca de esas colaboraciones financieras. Por el momento, la comisión ejecutiva -que preside la subsecretaria de Cultura de la Nación, Magdalena Faillace y que lleva adelante el congreso- consiguió un millón de dólares para cubrir uno de los mayores costos: los pasajes y traslados de los conspicuos intelectuales que llegarán al país en noviembre próximo.
Perfil bajo para un protagonista
-¿Qué es el Instituto Cervantes?
-El Instituto Cervantes es un organismo del Estado, creado por el gobierno de España en 1991, cuyo objetivo primordial es la difusión y promoción de la lengua y la cultura en español en todo el mundo. Gestiona una red de centros culturales y educativos en más de 20 países y emplea a más de 500 especialistas en la enseñanza del español como segunda lengua o como lengua extranjera.
-¿Por qué es importante su participación en el congreso?
-Porque dada su presencia en tantos países contribuye a impulsar nuevas perspectivas en la investigación y la difusión de la lengua. Además, actualmente dirige los diplomas de español como lengua extranjera. Tiene un presupuesto de 80 millones de euros, compuesto por fondos del Estado y del sector privado, para la promoción del español como lengua extranjera.
-¿Quién asume la organización?
-La llegada de Molina y del director de la RAE, Víctor García de la Concha, a nuestro país dejó en claro que el peso del III Congreso recae en la comisión organizadora, que preside la subsecretaria de Cultura, Magdalena Faillace. Esta se integra, entre otros, con representantes de la Cancillería argentina, la secretaria de Medios y de los gobiernos de Rosario y Santa Fe, además del presidente de la Academia Argentina de Letras, Pedro Luis Barcia, a quien García de la Concha designó en su reciente viaje, como representante natural de la asociación de academias de la lengua que intervino en el diseño de los contenidos del congreso.
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