EL GOBIERNO Y SOLÁ SE PONEN DE ACUERDO EN EL REPARTO DE IMPUESTOS
Luego de un almuerzo, ayer, entre Alberto Fernández y Felipe Solá surgió un principio de acuerdo entre la Nación y la provincia de Buenos Aires para destrabar el conflicto por el reparto de dinero de los impuestos que cobra la Nación y gira a la provincia.
Al final de la comida, realizada en el departamento de Fernández (en realidad fueron unas módicas empanadas eso sí, regadas con buen vino), el gobernador y el jefe de Gabinete coincidieron en sus declaraciones acerca de las chances para llegar a un arreglo.
Y aunque ninguno de los dos lo dijo en forma expresa, de las declaraciones se desprende también que tiende a enfriarse la pelea entre la Nación y Buenos Aires, que involucró en la pulseada además a Eduardo Duhalde y que mantuvo en vilo al país y repercutió en el exterior.
De todos modos, en la Rosada y en el duhaldismo presienten que igual quedarán heridas por cicatrizar, aunque haya arreglo con la coparticipación federal y respaldo bonaerense a la ley de responsabilidad fiscal que está en trámite en el Congreso y pidió el Fondo Monetario (ver Pase de…).
En este sentido cerca del Presidente aseguran que es inevitable el desembarco en la provincia del kirchnerismo con Cristina Fernández (la esposa de Kirchner) como candidata para competir en la elección de senadores prevista para el año que viene.
Dijo Solá: “Estamos empezando a tejer las bases de un acuerdo integral para los próximos tres años (2005, 2006 y 2007)”. Y aclaró enseguida que la Ley de Coparticipación Federal “sigue en debate”, pero que en la comida, el jefe de Gabinete aceptó que dicha iniciativa “sea revisada después de tres años”.
El gobernador conversó con la prensa, luego del encuentro que mantuvo —ayer por la tarde— con el presidente de la Cámara de Diputados, el duhaldista Eduardo Camaño, a quien le informó de la reunión del mediodía con Fernández.
El mandatario bonaerense señaló además que el jefe de Gabinete aceptó “dos cosas: que la ley de coparticipación sea revisada después de 3 años” y que se produzcan “modificaciones de orden técnico en la administración del Fondo de Equidad Social”, en referencia al fondo de 10 mil millones de pesos que la Nación reparte según el índice establecido por la ley de coparticipación vigente.
Otro asunto que destacó Solá fue que la Nación “admite las necesidades adicionales que tiene la provincia en materia de seguridad, justicia, salud, educación y desarrollo social”.
Ya en su despacho de la Rosada, el jefe de Gabinete reconoció a Clarín que Felipe pidió que la ley de coparticipación a sancionarse pueda ser revisada “antes de los 10 años” como estaba previsto. Y que Solá pidió poder tener “injerencia acerca de qué obras son prioritarias” del Fondo de Equidad Social.
Fernández aceptó discutir la propuesta del plan trienal que le acercó el gobernador bonaerense para llevar adelante —con dinero que tendrá que salir del Tesoro nacional— obras para mejorar la infraestructura judicial, el equipamiento a la Policía, la atención primaria de la salud, el mejoramiento de la calidad educativa y obras públicas.
El jefe de Gabinete dijo que el gobernador quiere atender con especial atención al conurbano y a las barriadas pobres de Mar del Plata y Bahía Blanca.
De la deuda reclamada por Felipe, de 460 millones de pesos, el jefe de Gabinete se mostró dispuesto a atender el pedido de 300 millones de pesos para financiar la caja de jubilación provincial. En cambio, especificó que “merece un estudio” la solicitud de 160 millones de pesos por el traspaso de la Nación a la provincia de institutos de enseñanza terciaria que fueron transferidos sin el correspondiente presupuesto.
Este contenido no está abierto a comentarios

