EL GREMIO DE MOYANO PARALIZA LA DISTRIBUCIÓN DE LA FIRMA COTO
El Sindicato de Camioneros, que lidera el titular de la CGT, Hugo Moyano, intensificó ayer el paro general en el centro de distribución del hipermercado Coto, en Esteban Echeverría, que había iniciado el día previo para denunciar despidos y medidas contra empleados.
Anoche, unos 150 camioneros bloqueaban el ingreso en el predio, mientras que ya se habían colocado baños químicos para “una larga permanencia” de los sindicalistas. Dentro del centro de distribución se instalaron tres móviles policiales y otros efectivos dispersos en las inmediaciones.
Para intensificar la protesta contra Coto, 200 manifestantes bloquearon ayer durante dos horas la puerta de acceso de la sucursal ubicada frente al Shopping Abasto, en las esquinas de Lavalle y Agüero.
Pablo Moyano, principal activista del conflicto e hijo del jefe cegetista, dijo a LA NACION que la protesta obedece a que hubo “18 despidos, además de permanentes suspensiones y traslados”.
De los despidos, añadió el gremialista, 15 ocurrieron “tiempo atrás” y 3 hace dos días. Subrayó que la cifra llega a 40 en los últimos seis meses.
LA NACION no pudo corroborar la denuncia gremial con la empresa porque su dueño, Alfredo Coto, está de viaje en el exterior y regresa hoy al país. La compañía informó que no tenía “nada que decir” sobre el conflicto.
Al cierre de esta edición no se había confirmado la amenaza sindical de tomar los centros de distribución de todo el país de las compañías Jumbo, Wal-Mart, Carrefour, Norte y Plaza Vea, como se había anunciado en solidaridad con los trabajadores de Coto. Y los gremialistas esperaban a último momento para definir las medidas.
En las otras cadenas amenazadas por el sindicato se limitaron a decir que se trata de un problema específico de Coto y se mostraron confiados en que la protesta gremial no se amplíe en contra de ellas ni que se vean obligadas a pedir una intervención del Gobierno.
Posición más dura
La situación conflictiva entre Coto y los camioneros tuvo un momento de alta tensión cuando el gremio bloqueó, en el verano último, el centro de distribución de Esteban Echeverría y, después de casi tres días de ocupación, fue desalojado por la policía bonaerense, con serios incidentes.
Moyano y su gente reclamaban el encuadramiento sindical de 700 trabajadores (de los 1300 que cumplen tareas allí) en el gremio camionero en lugar de hacerlo en el sindicato mercantil.
Referido a aquella situación, preocupaba anoche la afirmación de Pablo Moyano al defender la continuidad del conflicto: “Ahora no nos van a correr como la otra vez”, advirtió.
En mayo último, con el respaldo del Ministerio de Trabajo, el comité arbitral de la CGT resolvió en favor de Moyano y por eso los camioneros reclaman un 60 por ciento de aumento salarial como consecuencia de ese traspaso, aduciendo que el sueldo básico de los camioneros es de 1300 pesos, contra los 800 pesos de los mercantiles.
Sin embargo, ayer el gremio de Moyano sufrió un traspié judicial. La Sala I de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo suspendió la resolución del comité arbitral y lo intimó a que en cinco días le remita las actuaciones.
Los camioneros no postergaron la continuidad de la huelga por los supuestos despidos, aunque el original de sus reclamos pasa por el encuadramiento.
De acuerdo con lo señalado por el secretario adjunto del gremio, Jorge Silva, este fallo “agudiza el conflicto” y aseguró que “no cambia en nada” la situación.
“El bloqueo de la planta se mantendrá mientras la empresa no revea restituir a los compañeros y poner en práctica lo que falló el comité arbitral de la CGT”, amplió Silva.
Como contrapartida, el titular de la Federación de Empleados de Comercio, Armando Cavalieri, dijo que la apelación a la Justicia fue hecha por su gremio y por Coto 10 días atrás.
“Nosotros recurrimos a la ley, mientras que los camioneros son el atropello y la patota”, sostuvo Cavalieri.
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