EL GRUPO DOLPHIN SE HARÁ CARGO DE EDENOR A PARTIR DE SEPTIEMBRE
En un plazo máximo, estimado en tres semanas, el Grupo Dolphin desembarcará, con la denominación Dolphin Energy, como accionista controlante y operador de la distribuidora de electricidad Edenor.
Así lo indicaron a DyN fuentes allegadas a la operación luego que se conociera en la víspera que la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia (CNDC) dio su visto bueno a la compra de 65 por ciento de las acciones de Edenor por parte del grupo inversor que conduce Marcelo Mindlin a Electricité de France (EDF), que retendrá 25 por ciento de la distribuidora.
El 10 por ciento restante seguirá en manos del personal de la compañía, a través de un Programa de Propiedad Participada (PPP). Representantes de Dolphin se notificaron hoy de la resolución de la CNDC y ahora se abre un período de transición en el cual los directorios de EDF y EDF Internacional resuelvan los pasos administrativos necesarios para el traspaso de las acciones, y el consecuente cobro de los 100 millones de dólares que Dolphin ya depositó en un banco acordado por las partes.
Con posterioridad, tendrá lugar una Asamblea de los accionistas de Edenor en Buenos Aires y la asunción del nuevo presidente de la compañía, Alejandro MacFarlane, quien fuera hasta hace pocos meses director en Repsol YPF.
Una vez concluidos los requerimientos formales, además de Mindlin y MacFarlane, se incorporarían al nuevo directorio Gustavo Mariani, Damián Mindlin, y Rogelio Pagano.
Las fuentes consultadas detallaron que en estos últimos meses estuvieron trabajando los equipos técnicos en el análisis de las necesidades de inversión que presenta la empresa para ponerse a tiro con los requerimientos de una demanda de electricidad creciente.
El Grupo Dolphin acordó que EDF siga brindando asistencia técnica como lo viene haciendo hasta ahora en Edenor a través de un contrato que se extiende por los próximos 5 años.
EDENOR distribuye energía eléctrica en el Norte de la Ciudad de Buenos Aires y 20 partidos del Norte y Oeste del Gran Buenos Aires, donde habitan 7 millones de personas.
La empresa emplea en forma directa a 2.457 personas y a más de 5.000 en forma indirecta, entre contratistas, proveedores, y transportistas, y factura unos 1.800 millones de pesos anuales considerando el IVA.
A partir de este flujo de ingresos, y de las condiciones que se acuerden con el gobierno en la reestructuración del contrato de concesión, las nuevas autoridades aspiran a encauzar la renegociación de la deuda que presenta la compañía, del orden de los 520 millones de dólares, y la ejecución de inversiones en la mejora y expansión del servicio.
Cabe consignar que las otras dos grandes distribuidoras de electricidad en el área de Buenos Aires, Edesur y Edelap, ya avanzaron en un acuerdo parcial con el gobierno en materia de inversiones y de tarifas hasta fin de año (15 por ciento en la factura final para grandes usuarios), con el compromiso de concretar el año próximo una revisión integral de los cuadros tarifarios, incluidos los consumos residenciales.
La nueva conducción de Edenor se avendrá a un acuerdo con el gobierno en esos mismos términos. “Edenor no pedirá nada distinto a lo que se acordó con Edesur y Edelap y ya se giró al Congreso”, indicaron las fuentes.
En forma paralela, seguirán su curso las gestiones necesarias por las que EDF, primero suspenda, y luego desista de su reclamo por 980 millones de dólares contra el Estado argentino, a modo de compensación económica por la devaluación y pesificación de tarifas ocurrida en 2002, que presentó ante el CIADI (tribunal arbitral del Banco Mundial).
La Administración Kirchner estableció como condicionante para negociar y acordar nuevas condiciones contractuales con las empresas a cargo de los servicios públicos privatizados, el desistimiento de los reclamos monetarios ante el CIADI, cuestión a la que hasta ahora se avinieron Pionner, Edesur, Edelap, y Gas Natural Ban, a las que se podría agregar próximamente Telefónica.
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