EL GRUPO SUEZ SE DESPIDE CON PROBLEMAS EN EL SERVICIO
El destino parece jugarle una mala pasada al Grupo Suez. A un mes de la fecha establecida para abandonar la concesión del servicio de agua potable y cloacas, en los barrios periféricos de la ciudad siguen apareciendo conflictos con el suministro. Hasta ayer unas 40 manzanas de barrio Godoy, en la zona oeste de la ciudad, estuvieron sin agua, situación que se repitió durante los últimos cuatro días.
La falta de presión en el servicio comenzó cuando el jueves pasado una empresa contratista de la Municipalidad rompió un caño maestro de 300 milímetros ubicado en Provincias Unidas y bulevar Seguí. Aunque el inconveniente fue reparado al día siguiente la mala suerte de la compañía Aguas Provinciales se profundizó y el sábado tuvo que afrontar una segunda rotura en otro tramo de la misma cañería que fue lo que dejó sin suministro a los vecinos, las escuelas y el centro de salud.
A partir de los trabajos de excavación de la compañía Edeca, encargada de la construcción de la obra de acceso a Rosario por bulevar Seguí desde Provincias Unidas hasta Ovidio Lagos, se generó una sucesión de problemas que la prestadora tuvo que salir a destrabar.
“Para reparar el caño averiado se produjo el cierre de válvulas que permiten aislar la cañería para proceder a su reparación. El viernes a la tarde se concluye el trabajo y se restablece el servicio y el sábado se rompe de nuevo la cañería. Cuando se vuelven a abrir las válvulas resulta que hay una que está rota y no abre”, explicaron desde Aguas.
Desde la gerencia aseguran que a partir de ahí se realizaron las operaciones técnicas pertinentes para tener un conocimiento total de la situación y obtener la mayor información posible para resolver lo más rápido que se pueda el conflicto.
En tanto, desde la escuela María Josefa Roselló, de Ferraroti al 3100, expresaron que hasta ayer al mediodía persistían los inconvenientes con el servicio. “Estuvimos desde el viernes sin agua, ayer con muy baja presión, casi un hilito porque no terminaba de subir al tanque y algunos sectores del barrio directamente no llegaban a tener nada”, contó Marta Antomini, una de las vicedirectoras del establecimiento. Además, para la seguridad de los alumnos se tuvieron que reducir las actividades en las clases de gimnasia por la falta de agua.
Por los cuatro días sin servicio la preocupación sobre el futuro del agua que es casi habitual en esa zona se acentuó más esta semana, ya que la carencia fue importante aunque todavía no es temporada de verano. “Queremos que se solucione definitivamente el problema. Que hagan algo para mejorar la situación. Porque aunque dicen que es una excepción por un caño roto, en la escuela y en algunos sectores del barrio este problema viene de lejos, de cuando no había ningún caño roto”, señaló la vicedirectora.
Esta misma escena se vivió también en otra escuela de la zona aunque bastante más necesitada, la Nº 1380 de Rouillón y Circunvalación. Ahí concurren alrededor de 500 chicos que tuvieron dificultades para recibir en estos días las raciones del comedor escolar a causa de la faltante de agua.
Por su parte, desde la concesionaria se trató de minimizar la cuestión. “A veces por cortes programados muchas más cuadras terminan sin suministro”, dijeron. Y, aunque confirmaron el origen del problema, remarcaron que el esfuerzo estuvo puesto en solucionar “la baja de la presión del agua que diariamente es de 7 metros y desde el viernes cayó a los 4 ó 5”. “Quisimos resolverlo con rapidez pero el imprevisto de la segunda rotura del caño y la válvula nos complicó la situación”, aseguraron.
En consecuencia, para arribar a una mejora hasta tanto se restableciera definitivamente en la tarde de ayer el suministro, desde la compañía indicaron que “en principio se intentó reemplazar con agua enviada desde el acueducto oeste y que se mandaron cubas durante todo el día de ayer a las escuelas afectadas”.
CARENCIAS
La falta de agua agravó los problemas cotidianos de la escuela Nº 1380 donde asisten mayoritariamente familias de la comunidad toba. Ayer el turno de la tarde suspendió las clases por decisión de los padres, quienes explicaron que “ya el lunes era imposible utilizar los baños” de la escuela por la falta de higiene. La decisión formal de suspender las clases corresponde al Ministerio de Educación ya que salvo muy contadas excepciones las autoridades de la escuela no tienen esa potestad. Por eso ayer intervinieron los padres. La falta de agua se sumó a otras carencias de la escuela como la falta de teléfono que es reclamado desde hace dos años. Educación respondió al pedido otorgando un aparato celular que funciona con tarjetas que deben pagar los maestros.
Para el Enress, el caso “es común”
Según Juan Carlos Martín, gerente ejecutivo del Enress, “es común que después de intervenir en un caño de una sección tan importante cuando se vuelve a restablecer el servicio ocurran situaciones como éstas. De acuerdo al terreno y a cada caso varían las consecuencias y por eso hay que dosificar la presión”. Aunque igualmente se mostró preocupado por la demora en la resolución de la falta de suministro durante cuatro días en la zona afectada. “El Ente es el encargado de canalizar los reclamos y pedirle a la concesionaria que haga las reparaciones”. Con respecto al aviso de Aguas de abandonar el servicio desde el 25 de noviembre, Martín aseguró que eso no es definitivo y que todavía tiene que seguir resolviendo estas cuestiones, “cosa que es posible gracias a la buena disposición de las cuadrillas que siguen cumpliendo con su trabajo”.
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