EL GURÍ MARTINEZ HIZO HISTORIA CON UNA MANIOBRA GENIAL
Astuto como siempre, Omar Martínez, apenas terminada la tercera serie tranquilizaba a Ted Cannis, presidente de Ford en Argentina y uno de sus principales hinchas, con un contundente: “Todavía no anduve al límite, porque preferí cuidarme para no cometer errores”.
Tales precauciones no le habían impedido al Gurí ganar con cierta comodidad esa serie y colocarse como el enorme enemigo de esa gran candidatura absoluta a la victoria que un rato antes Christian Ledesma había consolidado con su triunfo en la serie inicial —la más rápida de las tres— tras un atractivo duelo con Guillermo Ortelli, el otro Chivo con pretensiones en esta segunda fecha del campeonato.
Sabía lo que decía el Gurí en su argumento para incentivar las expectativas de Cannis de reiterar esa especial costumbre del directivo de ver un triunfo de su marca cada vez que se acerca a una carrera de Turismo Carretera. Sin embargo la parada parecía brava esta vez porque la creencia general de que este es un circuito favorable para los Chevrolet se correspondió en los hechos, ya que más allá del esperado protagonismo del local Ariel Pacho con su veloz Torino, los Chevrolet de Ledesma y Ortelli ofrecieron en clasificación una imagen de mayor consistencia en función de carrera. Esto se reiteró primero en la serie que los tuvo adelante y luego, cuando ambos se convirtieron en los dueños de la mayores miradas en la primera parte de las 24 vueltas de la final.
Ortelli hizo algún mérito más al superar primero a Martínez (vuelta 4) y luego en la 12 a Ledesma. No se resignó el marplatense y así se inició un atractivo duelo como hace rato no mostraba el TC en la punta entre dos pesos pesados.
“Estuve en el momento y en el lugar justos”. Esta frase tan utilizada para explicar éxitos en distintos niveles, la repitió esta vez el Gurí para dar la clave de su triunfo 19º en el TC. Ese momento llegó la vuelta 18, y el lugar fue la veloz recta opuesta. Por entonces, y en contraposición a los Chevrolet de Ledesma y Ortelli, el rendimiento el Ford iba en aumento y en el lejano pasado habían quedado los problemas del viernes y las sospechas de un sabotaje por un amortiguador descalibrado. Esta feliz realidad del domingo mostró la potencia del motor de Johnny Laborito a la que apeló el Gurí para de una sola vez concretar el sobrepaso a Ledesma y Ortelli.
Un gran maniobra, al lanzar al Falcon por afuera y llegar con lo justo y antes que sus rivales al frenaje. No tuvo posibilidad de defensa Ledesma, porque la rotura de la goma trasera izquierda lo mandó a boxes con la imaginable bronca de volver a quedar zapatero a la hora de sumar. No la intentó Ortelli, quien con un auto que comenzó a patinar prefirió pensar en los puntos. “El segundo puesto me sirve mucho para el campeonato”, dijo Guillermo antes de subirse al helicóptero que entre la multitud aceleró su viaje al aeropuerto para su regreso a Buenos Aires.
Silva completó un podio con mayoría Ford. Pudo haber sido también el día del Pato de no haber tenido en su serie que inclinarse ante del dominio de los Chevolet de Ortelli y Ledesma. Fue el día del Gurí. Un especialista en conseguir victorias en circuitos nuevos, como lo prueban sus antecedentes en Salta, San Luis y Río Cuarto.
Una casualidad tal vez mayor que aquella que muestra al presidente de la empresa Ford coincidiendo sus visitas con la victorias de la marca.
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