El hogar de la selección en Pretoria
El cielo está límpido y el mediodía se deshace en el aire. El sol preside el barrio de Hatfield, el sitio donde se levanta imponente el Centro de Alto Rendimiento de la Universidad de Pretoria. Desde el sábado, será esta la casa del seleccionado argentino, si bien ya hubo una avanzada definitivamente criolla, con el desembarco de utileros, cocineros, preparadores físicos y baúles repletos de yerba mate, dulce de leche y algunas otras vituallas bien nuestras.
En este predio donde anida la excelencia deportiva se definen aún detalles para darle la bienvenida a la Argentina. Pintura fresca, vallas perdidas, una sala de prensa a medio montar y ornamentos desparramados son postales de un sitio con mucho movimiento, de paso intenso, en el que concurren periódicamente unos 40.000 alumnos. ¿Qué sucederá cuando llegue el plantel? "La seguridad y la exclusividad están garantizadas. Por aquí pasaron grandes equipos y deportistas", dice Izak Van der Walt, vocero del centro. Sin embargo, uno de los empleados de la AFA que está instalado aquí hace cuatro días, advierte: "Todo el mundo tiene credencial y pasa. Hay demasiado movimiento. No sé qué irá a decir Diego, o Bilardo…". Un dato para bien de la intimidad del seleccionado: durante la estada, los alumnos estarán de receso por vacaciones y exámenes, por lo que en el lugar dominará la placidez.
"El predio cambió mucho a lo que vimos el año pasado", comenta Omar Souto, uno de los muchachos de AFA que espera la llegada del equipo, prevista para la madrugada argentina del sábado. Se modificaron los dormitorios, una de las principales objeciones de Maradona debido a la claridad y las dimensiones, y se agregaron dos jacuzzis e hidromasajes a un costado del completísimo gimnasio. La AFA reservó 60 habitaciones. Además, claro, los argentinos tomarán control de la cocina, donde el cheff Diego Giacobbone será el responsable de que los jugadores no extrañen los platos típicos que comen en casa. "Nada fuera de lo común: pollo, carnes, pastas y pescados. También ensaladas. Mucho mate. Y queso con dulce de membrillo y batata", agrega Souto.
El predio abarca unas 76 hectáreas y la Argentina utilizará menos de la mitad, con vallados y alambrados en el perímetro como en las dos canchas centrales de entrenamiento, las que fueron sembradas con el mismo césped que lucirán los diez estadios de la Copa del Mundo. El césped luce inmaculado. No es exageración.
Además, geográficamente, es el lugar ideal. Situado a 50 kilómetros de Johannesburgo, donde la Argentina jugará sus primeros dos partidos (ante Nigeria y Corea del Sur), y a menos de 200 de Polokwane, donde se enfrentará con Grecia. Por otro lado, tiene a cuatro de las otras nueve sedes a 400 kilómetros a la redonda. Se encuentra a 1500 metros de altura sobre el nivel del mar y el aeropuerto más cercano está a unos 40 minutos en auto. Pelearon por quedarse con este búnker Inglaterra, Italia, Estados Unidos y Alemania.
La Universidad de Pretoria es una cuna de talentos. Aquí se entrenan cotidianamente los atletas Oscar Pistorious y Caster Semenya, además de haber sido una industria de Springboks: Bryan Habana, Victor Matfield, Bakkies Botha y Fourie du Preez, entre otros tantos, tienen aquí sus raíces. También es el sitio elegido por el equipo nacional de criquet, uno de los deportes de cabecera de los sudafricanos.
Esta será la casa de la selección. Aquí, se definen detalles para darle la bienvenida al equipo de Maradona. Nada luce terminado, aunque la amabilidad y la calidez invitan a confiar en un lugar donde se gestará el sueño argentino.
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