EL HOMBRE APLASTADO POR UN COLECTIVO EVOLUCIONA BIEN
Hugo salió de su casa de calle La Rioja al 3500 a bordo de su Renault 19 blanco poco antes de las 17, junto a su hijo Santiago de 35 años, y su mujer María Telma.
Llegaron al negocio Estancias del Sur, en Rivadavia 2845. María Telma bajó del auto y entró a su trabajo. Hugo continuó su marcha por Rivadavia y tomó la onda verde con rumbo al norte de la ciudad donde debía realizar trámites laborales.
Al llegar a la intersección con calle Suipacha lo sorprendió el interno 4 de la empresa Etacer (que venía de Paraná con 17 pasajeros) e impactó contra la puerta del conductor del auto.
CUESTIÓN DE SEGUNDOS
En un instante el Renault volcó arrastrado por el colectivo, hasta impactar contra una columna de iluminación sobre Suipacha. Con el envión, el micro trepó sobre el coche y lo aplastó.
Los pasajeros y el chofer del micro escaparon ilesos. Santiago viajaba en el asiento del acompañante en el auto y salió por sus propios medios. Primer milagro.
El conductor, Hugo, quedó atascado dentro del vehículo y, como contara ayer El Litoral.com, debió aguardar consciente casi 45 minutos para que los servicios de emergencia lo rescaten. Milagro dos.
DOS CUMPLEAÑOS
Hugo Cecilio Estrubia es contador y cumplió ayer 60 años. No hubo fiesta con amigos, aunque sobraron los motivos para festejar.
El médico del servicio de Emergencias 107, José Carlos Del Sastre, constató en el lugar del accidente que Estrubia no tenía lesiones graves, y una ambulancia lo trasladó al hospital Cullen.
Tras practicarle las primeras curaciones en el hospital y ratificar que no había lesiones de gravedad, los familiares de Estrubia decidieron trasladarlo al sanatorio Garay, ubicado en el mismo lugar de la ciudad donde fue el accidente.
SANTA CECILIA
Ahora se repone de las heridas en la sala de terapia intensiva del Garay, donde permanece en observación. Sufrió la quebradura de dos clavículas, los dos omóplatos, tiene una costilla fisurada que le produjo una lesión en un pulmón “que no es grave. Además tiene algunas heridas cortantes leves en todo el cuerpo -comentó su mujer, María Telma-; mañana o pasado le darían el alta. Ah, viajaba con cinturón de seguridad. Otro dato: Se llama Hugo Cecilio, y ayer fue Santa Cecilia”.
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