EL HOMBRE DETENIDO POR ERROR DICE QUE LA POLICÍA LO TORTURÓ Y LO QUISO INVOLUCRAR EN OTRO CRÍMEN
“La Policía me fue a sacar de la casa. Me llevaron y me empezaron a torturar, me quebraron los dedos. Luego me llevaron al río (Salí) y me querían hacer disparar a un cuerpo. Tenían cuatro armas largas, yo les decía que no era ningún asesino”, denunció hoy Ovejero en diálogo con Radio Mitre desde el penal de Villa Urquiza, donde sigue alojado a la espera de ser liberado.
Ovejero contó, entre lágrimas, que la Policía lo quería “implicar a la fuerza en el caso”, aunque aclaró que en ningún momento reconoció el crimen de Pedro Roldán, por el que está preso a pesar de que la –hasta hace pocos días- supuesta víctima vive.
El insólito caso se inició el 22 de setiembre de 2003, cuando cerca del Río Salí, a 10 kilómetros al este de la capital tucumana, fue encontrado el supuesto cadáver de Roldán. En base a declaraciones de vecinos, que le imputaron el crimen a Ovejero por supuestos problemas previos y amenazas, el hombre fue detenido acusado de homicidio. Además, se sumó en su contra el testimonio de un nene de 11 años que lo reconoció mediante un identikit.
Aunque se declaró inocente, Ovejero quedó preso y fue alojado en el penal de Villa Urquiza, donde está desde hace casi dos años. Pero la causa tuvo un vuelco imprevisto cuando familiares de Ovejero descubrieron que Roldán estaba en realidad vivo, y lo obligaron a presentarse ante el fiscal tucumano Guillermo Herrera para demostrar la inocencia del acusado.
El abogado de Ovejero, Jorge Montero, pidió el cese de prisión para su cliente, algo que fue avalado por el fiscal Herrera.
Ahora se aguarda que el juez tucumano a cargo de la causa, Juan Francisco Pisa, resuelva la liberación del detenido en los próximos días. Mientras aguarda salir en libertad, Ovejero realizó la denuncia pública por torturas policiales.
Al respecto, el secretario de Seguridad Ciudadana de la provincia, Osvaldo Nieva, aseguró a Télam que “si el relato de Ovejero fuera cierto y tal circunstancia es acreditaba ante la Justicia se tomarán las medidas correspondientes contra los responsables” de esas torturas.
En tanto, en el marco de la causa por homicidio, el juez Pisa ordenó estudios de ADN sobre cuerpo que se encontraba enterrado y que en un principio de le atribuyó a Roldán. Es que ahora, a dos años del crimen, debe determinarse quién es en realidad la víctima.
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