EL HUMO DEL CIGARRILLO ES MÁS PELIGROSO QUE EL DE LOS AUTOS
El humo de cigarrillo en lugares cerrados como un bar o un restaurante contiene hasta 50 veces más de partículas cancerígenas que el emanado por autos en calles o avenidas en horas de mayor tránsito, de acuerdo con un estudio que muestra también que la contaminación del aire desaparece cuando se prohíbe fumar.
El trabajo científico fue realizado por el investigador que anteriormente mostró que la inhalación pasiva de humo de cigarrillos provoca miles de muertes por cáncer de pulmón en Estados Unidos al año. El estudio descubrió que los trabajadores de lugares donde se permite fumar están expuestos a niveles más elevados de contaminación que los permitidos por el gobierno para los ambientes exteriores.
“Este documento ayudará a que las comunidades aprueben prohibiciones para fumar”, vaticinó el autor del estudio, James Repace, un científico que trabaja como consultor de fumadores pasivos después de pasar más de 30 años como investigador del estado federal.
“Muestra cuán beneficiosas son las prohibiciones de fumar para los trabajadores de bares y restaurantes y para sus patrones”, expresó.
Repace evaluó el aire de un casino, un billar y seis tabernas en Delaware en noviembre del 2002 y en enero del 2003, dos meses después que el estado dispuso estrictas prohibiciones para fumar en los ambientes interiores.
Sus detectores encontraron dos sustancias a las que se responsabiliza por algunos tipos de cáncer relacionados con la inhalación del tabaco: una es de hidrocarburos particulados aromáticos policíclicos (o PPAHs, por su nombre en inglés), y la otra es de partículas que se respiran y son lo suficientemente pequeñas para penetrar en los pulmones.
“Son las (sustancias) más peligrosas” para los fumadores pasivos, manifestó Repace, profesor visitante de la Facultad de Medicina de la Universidad de Tufts, en Boston.
Repace dijo que su investigación también mostraba que los sistemas de ventilación -que a veces los restaurantes, bares y casinos ofrecen como una alternativa a las prohibiciones de fumar- no pueden cambiar el aire con la velocidad necesaria para evitar los efectos del tabaco.
El estudio, publicado en la edición de septiembre del Journal of Occupational and Environmental Medicine, fue financiado parcialmente por la organización filantrópica más importante de Estados Unidos dedicada al cuidado de la salud, la Fundación Robert Wood Johnson de Plainsboro, Nueva Jersey.
Después que entró en vigencia la prohibición para fumar, los niveles de las dos sustancias que causan cáncer cayeron un 90% o más en todos los sitios con salones interiores examinados por el científico, y la calidad del aire era casi igual adentro que afuera.
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