EL HURACÁN CLAUDETTE SE ABATIÓ SOBRE TEXAS
Claudette, primer huracán de la temporada 2003 en la cuenca atlántica, se abatió el martes sobre el estado norteamericano de Texas (sur) con intensas lluvias y rachas de vientos que superaron los 130 km/hora.
El ojo del huracán, formado la semana pasada en el mar Caribe y que después atravesó aguas del Golfo de México, entró hacia mediodía (local) en la bahía de Matagorda, en la costa central de Texas.
El paso del huracán produjo daños en tejados de casas ubicadas frente a la playa, derribó algunos árboles y causó cortes eléctricos. No se informó de daños personales.
Antes de la llegada a tierra del ojo del huracán, nutridas bandas de lluvia
y viento ya asolaron la costa central de Texas, amenazada además por
marejadas, inundaciones y tornados aislados, según advirtieron los
meteorólogos.
El martes por la tarde, Claudette proseguía su camino tierra adentro, con
su centro situado a unos 24 kms al oeste-noroeste de Port Oconnor, localidad ubicada a la salida de la bahía de Matagorda.
Ya en tierra, Claudette debe proseguir su camino hacia el oeste, perder
gradualmente fuerza y convertirse el miércoles en una depresión tropical, que afectaría también parte del norte de México, predijo Max Mayfield, director del Centro Nacional de Huracanes (NHC) de Miami (Florida, sudeste).
Ante la llegada de Claudette, las autoridades locales habían recomendado la evacuación de localidades cercanas a la costa. Los efectos de Claudette pueden alcanzar a más de 4 millones de personas residentes en 15 condados, en una amplia zona costera de Texas.
Las autoridades también instaron a evacuar completamente el condado de Aransas, próximo a Corpus Christi, al igual que Mustang Island, isla ubicada frente a esta ciudad.
“Las plantas químicas y refinerías en las zonas afectadas están en alerta y suspendieron sus actividades para prevenir incidentes con materiales
peligrosos”, había advertido el martes por la mañana el gobernador de Texas, Rick Perry.
Un huracán como Claudette de categoría uno, sobre un máximo de cinco en la escala Saffir-Simpson, suele causar daños en casas rodantes, árboles o tejados, pero no provoca “daños reales a las estructuras de inmuebles”, según el NHC.
Para ser considerado como tal, un hucarán debe generar vientos de al menos 119 km/h.
La temporada 2003 -del 1 de junio al 30 de noviembre- de huracanes en la cuenca del Atlántico se prevé más activa que lo usual, con la formación de seis a nueve huracanes, según recientes estimaciones de la Administración estadounidense de Atmósfera y Océanos (NOAA).
De estos ciclones previstos, entre dos y cuatro podrían convertirse en
huracanes “mayores”, de categoría 3 (con vientos de al menos 178 km/h) o más en la escala Saffir Simpson.
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