EL HURACÁN EMILY PASÓ POR CANCÚN Y SÓLO DEJÓ DESTROZOS Y MAL TIEMPO
El huracán Emily pasó por la península de Yucatán, en México, sin causar la devastación que se temía, aunque sí contratiempos e incertidumbre a miles de turistas. Los vientos se debilitaron al dejar tierra e internarse en el golfo de México, pero se tornarían más intensos esta noche, cuando lleguen al estado de Tamaulipas en el nordeste del país.
Los habitantes de los estados de Quintana Roo, Yucatán y Campeche vivieron una noche de angustia después de que el huracán impactó con categoría 4 en la escala de Saffir-Simpson (de un máximo de 5) poco antes de la medianoche del domingo, con ráfagas de 215 kilómetros por hora. Al adentrarse en la península ya había bajado a la categoría 2.
“No hay ninguna víctima fatal que lamentar, y los daños, aunque importantes, son de menor magnitud de lo que se esperaba”, informó el gobernador del estado de Yucatán, Patricio Patrón Laviada. Hubo tres muertes, pero se produjeron antes del paso de Emily: dos por la caída de un helicóptero de la petrolera Pemex que realizaba tareas de evacuación, y un hombre por electrocución en Playa del Carmen, cuando preparaba su casa para protegerla de los vientos.
Al menos 30 municipios yucatecos sufrieron serios destrozos en los cultivos, en especial de maíz y de papaya. En Quintana Roo, la caída de postes dejó sin electricidad las localidades turísticas de Cozumel, Playa del Carmen, Isla Mujeres —también sin agua— y Cancún. Las rutas quedaron sembradas de árboles caídos.
El domingo, cientos de autobuses trasladaron en Cancún a más de 25.000 personas —en su mayoría turistas— hasta refugios temporarios, aunque el grueso de los visitantes ya había abandonado la ciudad, ante el alerta lanzado unos días antes. Aún así, unos 20.000 viajeros quedaron varados por el cierre del aeropuerto durante 16 horas. Quienes estaban alojados en los grandes hoteles, prefirieron pasar la noche en sus cuartos.
En total, unos 60.000 turistas fueron evacuados de Cancún, Tulum, Playa del Carmen y la isla de Cozumel. La Secretaría de Turismo de México informó que Emily no causó mayores daños a la infraestructura turística. “En Cancún y la Riviera Maya, así como en las islas circunvecinas, los hoteles, centros de hospedaje, restaurantes, parques temáticos y demás instalaciones turísticas están empezando a proporcionar los servicios que prestan de manera habitual a los visitantes”, precisó la Sectur en un comunicado.
Esa franja concentra casi un tercio de los ingresos por turismo en México y la mitad de los visitantes.
En la zona hotelera de Cancún, cerrada al tránsito, algunos visitantes se atrevieron a salir a la calle a primera hora de la mañana, a pesar de que persistían las fuertes lluvias, mientras el personal del ayuntamiento quitaba árboles y escombros de las rutas de acceso. Algunas calles aledañas a los hoteles fueron invadidas por la arena desplazada por el viento.
El Aeropuerto Internacional de Cancún sufrió daños de poca consideración y volvió a abrirse a las 9 de la mañana, aunque sin poder operar hasta el mediodía.
En Playa del Carmen, la mayoría de los comercios tenía rotas las vidrieras. Los residentes caminaban en medio de calles inundadas, con el agua a la rodilla.
El ojo del huracán salió de las costas del norte de Yucatán tras un cambio de dirección —que “salvó ” a la ciudad colonial de Mérida—, y tras reducir su intensidad, que bajó a la categoría uno. Ayer por la tarde avanzaba a 28 kilómetros por hora en dirección oeste noroeste, según informó el Centro Nacional de Huracanes (CNH) de los Estados Unidos, con sede en Miami.
Ese organismo avisó que, si bien un avión de reconocimiento confirmó que Emily se había debilitado, se espera que se fortalezca nuevamente. Los mapas de advertencia del CNH pronostican que el huracán volverá a ingresar al continente —probablemente esta noche— por el estado de Tamaulipas y la zona sudeste del estado de Texas, ya en los Estados Unidos. En México también se activó el alerta en Chiapas, Tabasco, Veracruz y San Luis Potosí.
Pemex informó que de sus plataformas petroleras marítimas en Campeche ya fueron evacuados más de 15.000 trabajadores, aunque no se prevé que el huracán dañe las estructuras. Por lo tanto aseguró que está garantizado el abastecimiento de combustible.
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