EL HURTO DE ENERGÌA HABRÍA CRECIDO MÁS QUE LO HABITUAL
Horacio Bello, presidente de la Asociación del Personal Jerárquico de la EPE, manifestó que el incremento del hurto de energía se da en las zonas marginales y que presumen que en esta temporada invernal el mismo se incrementó debido al costo del gas.
Si bien la Empresa Provincial de la Energía (EPE) tiene registros que demuestran que en la época invernal el hurto de energía social se incrementa, existiría una tendencia que daría a entender que este año habría habido un aumento mayor al habitual.
Horacio Bello, presidente de la Asociación del Personal Jerárquico de la EPE, manifestó que el incremento del hurto de energía se da en las zonas marginales y que presumen que en esta temporada invernal el mismo se incrementó debido al costo del gas.
“El tema del robo de energía, no solamente careciente, es una energía eléctrica incontrolable para nosotros como empresa. Porque no puede preverse, no puede manejársela. Obviamente que eso perjudica a todos los clientes: casas de familia, industrias, alumbrado público, etc.”, señaló Horacio Bello en diálogo con CASTELLANOS.
El Presidente de la Asociación del Personal Jerárquico de la EPE expuso que en las villas los cables están, prácticamente tirados al suelo o agarrados de los alambrados. Esa instalación, además de robar en sí, tiene muchas pérdidas técnicas que no son buenas para la red. “Todo eso, en suma, perjudica la instalación propia de la empresa y, por lo tanto, puede ocasionar un eventual perjuicio a quien es un cliente regular. Ocasionando sobrecargas en alguna estación transformadora, ocasionando salidas de servicio de algún sector de la ciudad”.
Asimismo, Bello manifestó que muchas personas se “cuelgan” de los sistemas de alumbrado público, lo que trae aparejado que esa zona se sobrecargue y salga de servicio.
“Por otro lado, tampoco es justo echarle la culpa a la gente de menores recursos como si fueran los causales de todos los males. Es una realidad, existe, técnicamente nosotros la tenemos contemplada. Esto es lo que ocurre en épocas como éstas”, agregó Horacio Bello.
– ¿Percibieron que en el último tiempo se incrementó el hurto de energía por el precio del gas?
– No puedo asegurar que sea algo que se incrementó en los últimos días. El incremento del robo de energía en las zonas marginales o carecientes es habitual. Es decir, es normal que en estas zonas durante el invierno se registre un incremento del hurto de energía. Eso no ocurre ahora, sino que pasa siempre. Porque la energía eléctrica robada es más económica que cualquier garrafa, por más que sea la garrafa social. Entonces, evidentemente nosotros estamos acostumbrados a que esto ocurra. Sí habría una tendencia, porque estas cosas no pueden medirse tan inmediatamente; que daría a entender que habría habido un incremento mayor a lo habitual. Presumimos que es por el costo del gas.
– ¿Ese posible incremento perjudica aún más en este momento, donde está pidiéndose un ahorro de energía?
– Lógico. El tema del robo de energía, no solamente careciente, es una energía eléctrica incontrolable para nosotros como empresa. Porque no puede preverse, no puede manejársela. Obviamente que eso perjudica a todos los clientes: casas de familia, industrias, alumbrado público, etc. Acá tiene que tenerse en cuenta que nosotros desde el punto de vista técnico hacemos evaluaciones y podemos ir viendo, previendo, imaginando, cómo va a evolucionar la demanda de energía eléctrica. En cambio, con respecto al robo no podemos preverlo. Nosotros imaginamos qué es lo que puede llegar a pasar en base a los antecedentes que hay en la Empresa de años o períodos anteriores. Aún así la realidad siempre es incierta.
– Si llegara a comprobarse que el hurto de energía se incrementó durante este invierno más de lo habitual, ¿cómo repercutiría?
– Lamentablemente repercute en que tiene que pagarlo la Provincia, la EPE. La empresa tiene que hacerse cargo del dinero que cuesta esa energía. Porque la Empresa no puede cobrársela a nadie. Entonces, obviamente que perjudica a la gestión de la empresa en sí. Primero que no corresponde, pero no se lo puede trasladar a tarifa para que lo abonen los otros clientes.
– ¿Y desde el punto de vista técnico?
– Se corre el riesgo de que se resientan las instalaciones debido a sobrecargas que no son evaluables ni manejables.
– ¿Esta saturación qué consecuencias traería?
– Siempre estamos hablando del incremento del hurto de energía por cuestiones sociales. Acá hay que tener presente dónde se da esto: en zonas marginales, en zonas donde las instalaciones no son de la mejor calidad. En las villas los cables están, prácticamente tirados al suelo o agarrados de los alambrados. Esa instalación, además de robar en sí, tiene muchas pérdidas técnicas que no son buenas para la red. Todo eso, en suma, perjudica la instalación propia de la empresa y, por lo tanto, puede ocasionar un eventual perjuicio a quien es un cliente regular. Ocasionando sobrecargas en alguna estación transformadora, ocasionando salidas de servicio de algún sector de la ciudad. En muchos casos se cuelgan de los sistemas de alumbrado público, lo que trae aparejado que esa zona se sobrecargue y salga de servicio. Por otro lado, tampoco es justo echarle la culpa a la gente de menores recursos como si fueran los causales de todos los males. Es una realidad, existe, técnicamente nosotros la tenemos contemplada. Esto es lo que ocurre en épocas como éstas.
– ¿En verano esto no se da tanto?
– El problema de las pérdidas no técnicas, como se lo llama al robo de energía, se incrementan en estas épocas del año y no en verano. Porque el carente tiene mucho más acceso a una estufa de cuarzo o a una resistencia eléctrica que a un acondicionar de aire. Por eso, nosotros ya sabemos que en el invierno el robo de energía por cuestiones sociales se incrementa siempre.
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