EL IAPOS REALIZA MEDIDAS DE FUERZA EN RECLAMO DE UN AUMENTO SALARIAL
El paro de actividades que realizarán hoy y mañana los empleados del Instituto Autárquico Provincial de Obra Social (Iapos) es como el vermú. El plato fuerte será la semana que viene, cuando todos los empleados del sector público santafesino confluyan en una gran movilización el 1º de julio. Y después, el 7 del mismo mes, habrá un paro de veinticuatro horas al que convocaron los sindicatos que agrupan a los estatales de la provincia, que reclaman aumento de sus salarios, congelados desde hace más de una década.
Los empleados del Iapos realizarán hoy y mañana un paro de actividades con asistencia al lugar de trabajo, según decidieron los delegados en una asamblea realizada la semana pasada. Además del reclamo de un aumento salarial de 200 pesos y la derogación de la ley de emergencia económica en la provincia, que comparten con el resto de los estatales, los trabajadores de Iapos sumaron sus cuestiones específicas: denuncian la falta de personal para atender la demanda de trabajo (señalan la necesidad de emplear a treinta personas más) y demandan el pago de diversas deudas atrasadas.
Los reclamos de los trabajadores del Iapos fueron moneda corriente en los últimos meses y se expresaron a través de paros parciales y manifestaciones callejeras, medidas adoptadas siempre en asambleas en sus lugares de trabajo y más allá de la voluntad de la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN), que es el sindicato que los agrupa. Una situación similar se vino dando en otras reparticiones, en las que los trabajadores dieron cuenta de su desesperación por lo magro de sus salarios.
Finalmente, a comienzos de este año, los sindicatos que agrupan a los empleados provinciales y municipales comenzaron a reunirse para coordinar acciones de protesta en conjunto. En principio, los reclamos unificados convocados por los gremios se iban a manifestar en mayo, pero se suspendieron por la inundación que afectó a buena parte del territorio provincial.
Ahora, los sindicatos agrupados en la Comisión Intersindical del Sector Público (Cisep) resolvieron dar por terminada la tregua forzosa impuesta por el desborde del río Salado y llamaron a la movilización del 1º de julio en Rosario y al paro del 7 en todo el territorio provincial. La marcha en Rosario, a la que se sumarán delegaciones de trabajadores de toda la provincia, partirá a las 10 de la mañana de la plaza 25 de Mayo y terminará en la plaza San Martín, frente a la sede local del gobierno provincial. En las reuniones de la Cisep vienen participando casi todos los gremios que agrupan a los trabajadores del sector público: municipales, ATE, UPCN, Amsafé, Sadop, Luz y Fuerza, judiciales, bancarios, Soeme y Amet. Y ayer ratificaron su adhesión los policías agrupados en Apropol.
En tanto, la seccional Santa Fe de la Unión de Docentes Argentinos (UDA) anunció que no se sumará a la movilización, aunque aseguró que comparte el reclamo por el aumento de sueldos. “No fuimos convocados pero estamos totalmente de acuerdo con la necesidad de recomposición salarial porque es una demanda que impulsamos desde hace tiempo”, explicó Rosa Bugnar, secretaria adjunta de la entidad, quien adelantó que el gremio definirá su plan de lucha en un inminente congreso nacional de delegados.
Integrantes de la comisión directiva de UDA enmarcaron el pedido de aumento de sueldo en un contexto más vasto de reclamos. El principal, según señaló Liliana Servielle, es la falta de una ley de educación a nivel provincial. “Tierra del Fuego y Santa Fe son las únicas provincias que no tienen una norma provincial que regule la actividad. En la actualidad, todo se fija por decretos y resoluciones”, indicó. La norma permitiría la unificación de sueldos y sistemas de licencias, entre otras cuestiones.
Otro integrante de la comisión directiva, Enrique Díaz, subrayó los problemas generados por la implementación de la ley federal de educación en las escuelas técnicas. “Tras cuarenta años con un sistema que funcionaba y era incluso valorado en Europa, en donde los egresados de las escuelas técnicas argentinas son aceptados sin dificultades, se decide cambiar pero sin tener un plan claro”, denunció. Por su parte, Noemí Chapero, reclamó “la nivelación hacia arriba del tercer ciclo”, es decir que se lo incluya en la escuela media.
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