EL IDIOMA SE VOLVIÓ UNA TRABA PARA EL TURISMO EN MENDOZA
Parece que en Mendoza no se prepararon de forma debida para atender el aluvión de turistas de la última temporada.
Miles de visitantes provenientes de Europa, Estados Unidos, Australia y hasta de Oriente en busca de la montaña y el buen vino se encuentran con la imposibilidad de comunicarse por desconocimiento del idioma y la falta de traductores.
Es aquí donde se observa imprevisión en los principales agentes de turismo ya que en la mayoría de los bares y restaurantes nunca se contrató personal capacitado para atender las demandas de los extranjeros.
En consecuencia, para muchos que no hablan el español, se les vuelve un problema el simple hecho de consumir, ya que un turista puede pasarse más de media hora intentando hacerse entender para luego irse cansado y fastidiado.
Algo similar ocurre con los taxistas. Muchos choferes reconocen que no saben nada de inglés y que les cuesta entender a los pasajeros extranjeros.
Según publica el diario Los Andes, los turistas también enfrentan inconvenientes al momento de necesitar atendidos en un hospital o centro asistencial.
De acuerdo a encuestas que el Gobierno tiene en sus manos el descontento empieza crecer entre los turistas extranjeros, lo cual sienta un mal precedente para una economía que se apoya en los ingresos por turismo.
En consecuencia, muchos empiezan a atender con seriedad el problema se inscriben en institutos para aprender inglés, donde dicen que la matrícula en el último mes aumentó un 25%.
En tanto, en la subsecretaría de turismo reconocen la existencia del problema y la necesidad de empezar a corregir el déficit.
Este contenido no está abierto a comentarios

