EL IMPULSO AL CRÉDITO SERÁ LA PRIORIDAD EL BANCO CENTRAL
El Ministerio de Economía y el Banco Central lograrán una mejor sintonía tras la designación al frente de la entidad monetaria de Martín Redrado, que dará prioridad al impulso al crédito y frenará el proyecto de metas de inflación que tanto entusiasmaba al saliente presidente del Central, Alfonso Prat-Gay.
Redrado se reunió ayer por la tarde con el designado vicepresidente, Miguel Pesce, para discutir cuestiones operativas, la futura relación con el sindicato del BCRA y la necesidad de brindar una mayor participación al directorio de la entidad. “La idea es que los directores no se queden fuera de las decisiones”, sostuvo una fuente cercana al nuevo titular de la entidad monetaria, que hoy por la tarde se reunirá con Prat-Gay.
Los objetivos de Redrado, según pudo saber LA NACION, serán:
Fortalecer la expansión del crédito de mediano plazo para consolidar la reactivación económica. Al respecto, aunque aún no se definieron los instrumentos, se buscarán una mayor bancarización y un aumento de la masa crítica del sistema financiero para lograr más crédito.
Lograr que la tasa de referencia se tome como un índice que genere la misma confianza que las tasas de la Reserva Federal EE.UU. o la Selic brasileña.
Tras destacar los logros en materia de política monetaria alcanzados por la gestión saliente, la fuente indicó que hay que consolidar “la reactivación del crédito al sector privado de los últimos cinco meses a través de una mayor interacción con la política económica”.
De este modo, la grilla de prioridades de la nueva gestión se compone del aumento del crédito, mantener la prudencia en materia monetaria y consolidar la estabilidad del peso a través de una tasa de referencia. En cambio, la implementación del esquema de metas de inflación será más gradual que lo planeado por Prat-Gay, lo que evidencia una mayor alineación con la gestión del ministro Lavagna.
“La Argentina está en un sendero de crecimiento que necesita consolidarse, y no tiene sentido establecer definiciones tajantes de inflación o tipo de cambio; es más valioso conceptualizar que poner un número fijo”, explicó la fuente. Redrado cree que la discusión por las metas de inflación “se amplificó demasiado”, frente a otras variables “igualmente importantes, como la demanda y la oferta de dinero”.
Más coordinación
Por otro lado, cerca de Redrado indicaron que “en la Argentina, a diferencia de lo que puede ocurrir en un país desarrollado, es más valioso el concepto de coordinación que el de independencia”. Una fuente que trabaja con el designado presidente del BCRA aclaró que “la coordinación implica diálogo en ambos sentidos, no que se baje línea de un solo lado. Se necesita más unidad de pensamiento que independencia”.
Una fuente opinó que aunque no haya podido designar a ningún director de su confianza Redrado “tiene buena relación con todos los que están representados en el cuerpo colegiado (Kirchner, Lavagna y Alberto Fernández), lo que le permitiría manejarse con cierta comodidad”. En la misma sintonía, una fuente del equipo económico dijo que “es posible que Redrado quiera diferenciarse de Prat-Gay con un mayor acento en la política crediticia”. “Habrá menos conflictos con el poder político y con los bancos por el perfil conciliador que caracteriza a Redrado”, agregó el funcionario.
Lavagna, según esta visión, se ve beneficiado por partida doble: “Colocaron en el Central a alguien que se lleva bien con él, y la versión que dejaron trascender sobre la renuncia de Prat-Gay fortalece la negociación de la deuda en default”. En este sentido, un director del BCRA que responde a Lavagna consideró que “claramente el diálogo va a ser mejor, porque en el caso de Prat-Gay en los últimos tiempos no había ningún diálogo”.
Este funcionario dijo que es probable que Redrado responda mejor a los lineamientos trazados por Lavagna, ya que “por haber estado en la Cancillería –y por su perfil político– nunca se le ocurrirá manifestar su oposición a la política económica”.
Tregua pasajera
En cambio, dos ex presidentes del Banco Central consultados por LA NACION opinaron que es posible que no haya conflictos en el corto plazo entre Redrado y Lavagna, pero no hay garantías de mantener este espíritu el año próximo. “El conflicto va a seguir, aunque es posible que haya una tregua”, indicó uno de ellos.
Un ejecutivo del sistema financiero consideró que la verdadera prueba para Redrado será “cuando el Gobierno deba pedir dinero al mercado; en ese momento se necesitará un Banco Central autónomo y que genere confianza”.
El ejecutivo admitió las “dificultades para dialogar con Prat-Gay”, aunque aclaró que el saliente funcionario constituía una “garantía para la estabilidad cambiaria y monetaria” que habrá que mantener. “No nos defendía, pero sí garantizaba la estabilidad”, concluyó.
Por Martín Kanenguiser
De la Redacción de LA NACION
Los ejes de la nueva gestión
Se buscará en primer lugar promover una expansión del crédito, sobre todo en las líneas de mediano plazo.
Además, se buscará consolidar la tasa de referencia como un índice tan confiable como las de EE.UU. y Brasil.
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