EL INDEC CONFIRMÓ QUE LA ECONOMÍA CRECIÓ A UN NIVEL RÉCORD EN 2005
El crecimiento anunciado se logró luego de que el estimador mensual de la actividad económica, cerrara diciembre último con una suba interanual del 8,1 por ciento. Con ese resultado, suman 37 los meses consecutivos de incrementos de la actividad económica en su conjunto, que la colocan por sobre el máximo histórico alcanzado en 1998.
Este aumento interanual del 9,1% de la economía durante 2005 resultó el mayor registro desde 1993, cuando el Estimador Mensual de Actividad Económica (Emae) inició sus registros.
El crecimiento de 2005 se suma al 9% registrado en 2004 y al 8,8% de 2003, conformando así el período de crecimiento más vigoros o de los últimos 100 años.
En diálogo con La Capital, el economista Aldo Ferrer afirmó que el actual desarrollo no conoce registros. “Es un período inédito de crecimiento, es singular porque la mejora en la economía se dió muy fuerte en una etapa muy corta de tiempo”.
Ferrer consideró que este rumbo se mantendrá porque “ya hay una tendencia”. A su juicio, la recuperación luego de la crisis de 2001 “ya quedó muy atrás” y lo que ve ahora es “un crecimiento palpable” basado en “la recomposición del aparato productivo y la gobernabilidad sobre la economía”.
Para el economista e historiador, autor del clásico “La economía argentina”, el último período similar de crecimiento ocurrió hace más de 40 años. Así recordó el breve desarrollo logrado entre los años 1960 y 1964. “Fue un período de políticas activas y desarrollo industrial muy avanzado aunque después en 1966 se tiró por la borda todo lo que se había logrado”.
Sergio Arelovich, economista de la Universidad Nacional de Rosario, el crecimiento alcanzado en 2005 fue importante, aunque condicionó la forma de medición. “Hay que acordar qué visión del crecimiento tenemos, porque la distribución de ingresos corre por otra vía, el crecimiento tiene una doble explicación por el nivel de actividad y por el nivel de precios”, evalúo.
Para el economista, asegurar el rumbo ascendente de la economía requiere de más inversiones. “Hasta el momento el nivel de inversiones es muy bajo y el país tiene todavía mucha capacidad ociosa, y también hay empresas que sólo invierten lo que en seis meses de producción recuperan y esto en realidad no se lo puede llamar seriamente inversiones”, calificó.
En cuanto al crecimiento actual, Arelovich destacó la recuperación del consumo alcanzada en 2005. Este sólo indicador explica, para el catedrático, casi un 80% del nivel de actividad. “El crecimiento hasta ahora depende de lo que pase con el poder de compra de la gente”, enfatizó.
La deuda social
Como debilidad del crecimiento actual, a mejorar en los próximos años, Ferrer reconoció la necesidad de mejorar la distribución de la riqueza. “Esto es fundamental porque sin cohesión social no puede haber crecimiento sostenible”, sentenció.
En ese sentido, las estadísticas de actividad económica se dieron a conocer pocos días después de que el Indec informara que al tercer trimestre del año pasado, el 70% de la población con ingresos ganaba menos de 900 pesos al mes, apenas por encima de la línea de la pobreza. El mismo informe recordó que el decil poblacional de mayores ingresos gana 30 veces más que el decil de menores ingresos.
Para los próximos años Ferrer pronóstico un crecimiento sostenido: “No vamos a crecer con la misma intensidad que el año anterior pero sin duda el crecimiento estará por encima de un 6%”, vaticinó.
Finalmente en una comparación contra la economía de Brasil, el ex ministro de Economía en 1971 destacó el desempeño argentino por sobre el de país vecino. “El crecimiento argentino es mucho más sólido y se dió con mayor rapidez, y sobre todo no está dependiente de la especulación financiera como lo está la economía brasileña, sometida al pago de altos intereses”.
Sector por sector
La actividad económica en 2005 fue motorizada principalmente por la construcción, que tuvo un avance del 14,6% y la industria, que mostró aumentos del 7,7%.
En el sector industrial, los salarios de los trabajadores registrados subieron 20,1%, pero la inflación acumulada en el período trepó al 12,3 por ciento, mientras que la Canasta Básica Alimentaria (CBA) que mide la línea de pobreza subió 15%.
Según algunas estimaciones oficiales, la inversión bruta de 2005 tuvo también un incremento de entre el 21 y el 22%, un dato que alienta a los funcionarios de Economía por la incidencia que puede tener en el control de la inflación.
Junto con ello, el comercio exterior también se constituyó en otro de los motores de la economía, al registrarse un récord de exportaciones del 40.013 millones de dólares que implica un crecimiento del 15,8%.
Por otro lado, las importaciones crecieron 27,9%, al totalizar 28.698 millones de dólares, lo que dejó un saldo de 11.322 millones de la misma moneda.
Mientras tanto, la facturación en los supermercados creció 14,5%, mientras que en los shoppings subió en un 28%.
Una de las consecuencias del crecimiento es que el gobierno argentino deberá destinar mayores fondos del presupuesto para atender los servicios de los bonos atados al crecimiento, que fueron emitidos tras el canje en marzo de 2005.
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