EL INFORME FINAL DEL GOBIERNO DE EE.UU. CONFIRMA QUE SADDAM NO TENÍA ARMAS DE DESTRUCCIÓN MASIVA
En una clara contradicción con las razones expuestas por George W. Bush para invadir Irak, el jefe de inspección de armas informó hoy que no encontró evidencias de que Irak hubiese producido armas de destrucción masiva en los últimos trece años. También determinó que la capacidad armamentista de Saddam Hussein se debilitó por las sanciones de la ONU antes de la invasión de EE.UU. el año pasado.
Saddam no tenía arsenales de armas químicas ni biológicas cuando comenzó la guerra y su capacidad nuclear se deterioraba en vez de progresar, según el informe de Charles Duelfer, el estadounidense que dirigió el Grupo de Inspección de Irak.
Las conclusiones de Duelfer se difunden menos de cuatro semanas antes de las elecciones presidenciales en la que el manejo de la guerra se ha convertido en una cuestión central. El informe podría avalar la afirmación del candidato demócrata, John Kerry, que señaló en reiteradas ocasiones que Bush se había precipitado a la guerra en base a datos de inteligencia defectuosos y que debió haber dado más tiempo a los inspectores de armas de la ONU.
Sin embargo, Duelfer también apoya el argumento de Bush de que Saddam seguía constituyendo una amenaza. Las entrevistas con el líder derrocado y otros ex funcionarios iraquíes dejaron en claro a los inspectores que Saddam no había perdido su ambición de conseguir armas de destrucción masiva y que esperaba revivir su programa de armas si se levantaban las sanciones de la ONU, dijo el informe.
“No hay dudas de que Saddam Hussein tiene armas de destrucción masiva. No hay dudas de que está haciendo acopio de ellas para usarlas contra nuestros amigos, contra nuestros aliados y contra nosotros”, afirmaba el vicepresidente Dick Cheney en un discurso el 26 de agosto del 2002, seis meses antes de la invasión.
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