EL INGRESO MENSUAL PROMEDIO DE LAS PERSONAS CON TRABAJO ES DE $654
El ingreso promedio de los argentinos que tienen trabajo como profesionales, patrones, cuentapropistas o empleados —estén o no registrados— es de 654 pesos por mes, según los datos del INDEC del tercer trimestre de 2004.
Esta cifra, descontada la inflación, es 25% inferior a la que se percibía antes de la devaluación.
A fines de 2001, el ingreso promedio de los ocupados sumaba 574 pesos mensuales. Desde entonces hasta setiembre de 2004 la inflación fue del 53%. Así, para mantener el mismo poder adquisitivo previo al estallido de la crisis, el ingreso promedio debería ser de 878 pesos, en lugar de los 654 pesos que registran las estadísticas oficiales. Así, en promedio, cada persona ocupada gana en términos reales un 25,5% o 224 pesos menos que hace 3 años.
Con relación a la primera mitad de 2004, cuando la gente ocupada ganaba 645 pesos, los 654 pesos actuales implican una me jora de apenas 9 pesos mensuales o del 1,4%.
Así, en un trimestre en que la economía creció el 3,3%, el ingreso promedio de la gente con trabajo —más de 13 millones de personas— sufrió un leve retroceso. En esos meses la suba de los precios (la inflación minorista fue del 2%) absorbió por completo la tenue mejora obtenida.
Estos datos oficiales marcan que “el ingreso promedio de los ocupados se encuentra un 14,5% por debajo del valor de la línea de pobreza del hogar tipo argentino”, según el Informe de la Consultora Equis.
El estudio señala que “salvo los ingresos de los patrones o empleadores, sobreocupados, los trabajadores en blanco y los empleados con nivel educativo universitario completo, todos los ingresos de las restantes categorías ocupacionales, si dependen de un único sostén, se encuentran por debajo de la línea de pobreza del hogar medio argentino”.
Mayor es la caída de los ingresos si la comparación se hace con relación a 1998, antes del inicio de la recesión y la crisis. Entonces el ingreso promedio de los ocupados era de 661 pesos, levemente superior en términos nominal al actual. Desde 1998 la inflación fue de cerca del 50%, menor si se compara con el inicio de la devaluación, por la deflación que hubo entre 1998-2001.
De esta manera, aunque ahora el PBI de la Argentina ya es similar al de 1998, con el bolsillo no pasa lo mismo: los ingresos de los argentinos ocupados son un 33% más bajos.
Esta radiografía social explica por qué siguen altos aún los niveles de pobreza (40%) e indigencia (15%), a pesar del fuerte ritmo de crecimiento económico y de la recuperación del empleo. Y también por qué empeoró la distribución del ingreso, ya que ahora cada integrante del 10% más rico gana 32,8 veces que una persona del 10% más pobre. En el primer semestre de 2004 esa brecha fue de 31 veces. Y en el cuarto trimestre de 2003 de 32,1 veces.
Las cifras oficiales procesadas por Equis marcan que el tercer trimestre “se destacan por su caída ( 8,8%), los ingresos de los trabajadores domésticos”. Este sector que reúne a casi un millón de personas, es el que más perdió en poder de compra, desde 1998 y desde 2001.
Según Equis, “en el vértice de la postergación de ingresos, están los subocupados, los trabajadores ‘en negro’, el personal de servicio doméstico, los beneficiarios de planes de empleo y los trabajadores con nivel educativo incompleto que reciben entre un 10% y 55% por debajo de la línea de indigencia del hogar promedio argentino.”.
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