EL INTENDENTE DE FUNES DECLARA SOBRE LA "OTRA QUINTA"
El intendente de Funes Juan Míguez, quien hoy termina su mandato, se presentará mañana ante el juzgado federal Nº 4 a cargo de Omar Digerónimo para declarar en el marco de la causa Quinta de Funes y en esa oportunidad podrá aportar también lo que conoce sobre la otra ‘quinta’ ubicada en la zona rural de Funes, casi en el límite con Ibarlucea y en la que se presume que funcionó un centro clandestino de detención. Rosario/12 reveló en su edición del pasado domingo la existencia de esa propiedad a la que se conoce con el nombre de El Castillo y Míguez informó sobre lo que desde hace años escucha sobre la existencia y el destino que se dio a esa propiedad en manos de los militares durante la última dictadura.
La presunción de que la propiedad conocida como Quinta de Funes, ubicada sobre la ruta 9 y diagonal San José, no fue la única que en el Gran Rosario y específicamente en la zona oeste funcionó como centro clandestino de detención se refuerza con la denuncia que registró este diario y con el testimonio de Míguez sobre los comentarios recogidos.
Juan Míguez se presentará ante el juzgado de Digerónimo mañana a las 9 y aportará según dijo lo que conoce acerca de la existencia de El Castillo, una gran casa que fue construida durante la Segunda Guerra Mundial.
Este diario recogió la denuncia que ante el abogado Amílcar Monti, integrante del Equipo Jurídico de Derechos Humanos, realizó una persona que pidió mantener en reserva su identidad y que da cuenta de que la vieja construcción ubicada en la zona rural de Funes, en el límite con Ibarlucea y a unos 200 metros de la cabecera de pista del Aeropuerto Internacional de Fisherton fue ocupado por los militares durante la dictadura y que allí funcionó un centro clandestino de detención.
Según la denuncia realizada ante el EJDH y los testimonios que Míguez escuchó desde su juventud la casa de dos plantas tiene sótano, una torre con mirador desde la que vigilaban los militares y en el predio una parte de la construcción fue destruida.
“Mi opinión es que se tiene que investigar para saber si allí funcionó o no un centro de detención” dijo Míguez a este diario cuando se refirió a la vieja quinta enclavada en un gran espacio con palmeras y a la que desde la entrada se observa pintada de rosa y descuidada.
El intendente saliente de Funes recordó que desde 1983 cuando comenzó su militancia en el justicialismo escuchó comentarios de vecinos de Funes que señalaban a la propiedad que hoy tiene en su entrada el cartel ‘Casco La Argentina’ y que también hablaban sobre El Castillo como lugar “en el que había militares y se torturaba”. Míguez señaló que “también se hablaba de una tercera casa como centro de detención” y en cuanto a El Castillo insistió en que “a mí no me consta lo que allí sucedió pero por todo lo que escuché creo que habría que investigar”.
Además otro hombre que acompañó al denunciante también recordó lo que vio cuando algunos años atrás entró a la propiedad: “La estructura del sótano con algunos compartimentos con puertas metálicas” y “una torre con mirador desde donde, según dicen todos los lugareños, vigilaban los militares”.
Míguez volvió a citar ayer en diálogo con el programa Trascendental de LT8 que en la Dirección de Catastro de la Municipalidad de Funes y en las inscripciones de la zona rural figura que el dueño de la propiedad es de apellido Kirschembilder aunque además figura el nombre de Mateo Provenzano como de “quien paga los impuestos en la actualidad o que tal vez es el nuevo dueño aunque no esté hecho el cambio de dominio”. Entre tantos comentarios de los habitantes de Funes se dice que en El Castillo, tal el comentario de Míguez, se “refugiaron jerarcas nazis” que escaparon de la Justicia internacional.
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