El intendente de La Plata fue acorralado por contratados que resisten miles de despidos
En la municipalidad se vivieron anoche momentos de tensión por un reclamo contra la revisión de 4.700 contratos: los gremios estiman que habrá 2.500 cesanteados.
Un grupo de empleados temporarios tomó ayer la planta baja de la municipalidad de La Plata, porque el intendente Julio Garro (Cambiemos) decidió no renovar miles de contratos que finalizaron el 31 de diciembre.
Medio centenar de personas comenzó a manifestar su repudio durante la mañana de ayer y sobre el final de la tarde acorraló al jefe comunal en su despacho: el momento de máxima tensión se vivió por la noche, cuando tuvo que intervenir gendarmería nacional para evitar incidentes mayores.
La prensa platense informa que la nueva administración decidió discontinuar los contratos laborales de 4.700 empleados temporarios del municipio que venían de la gestión de Pablo Bruera: se prometió hacer una minuciosa revisión de cada caso para definir quiénes volverán a ser contratados. Los representantes gremiales estiman –según cuenta diario El Día– que finalmente habría un total de 2.500 cesanteados.
En un comunicado que llegó a la redacción de Infobae, el secretario General del municipio, Javier Mor Roig aseguró que se trata de “empleados de papel que no cumplían funciones en ninguna oficina”.
“Decidimos terminar con los puestos políticos, el cambio es hacer que la plata de los impuestos vuelva en servicios a los vecinos en vez de mantener estructuras y militantes de tal o cual puntero”, argumentó.
A esto se le suma la noticia de que el juzgado en lo Contencioso Administrativo Nº4 de la capital bonaerense hizo lugar a un planteo de Garro para anular dos decretos que el ex intendente Bruera firmó en octubre y noviembre pasado, para que 600 trabajadores pasaran a planta permanente.
Para dar un ejemplo concreto del exceso de contratados, Mor Roig contó lo que sucede en la delegación de Tolosa, que tiene un inmueble de uno 100 metros cuadrados y cuenta con 65 empleados administrativos:” No hemos encontrado ni a una cuarta parte de esas personas, y tampoco cabrían en ese lugar”.
“Si esos empleados se presentaran todos juntos, deberían subirse uno arriba del otro para poder cumplir horario. Es un absurdo que al vecino se le representa en falta de obras y servicios”, señaló el funcionario platense.
Por esa razón -sostuvo- con estos casos serán inflexibles: “No vamos dejar que la política se siga llevando la plata de miles de familias que esperan que pavimentemos la calle, que llevemos la cloaca y que le mejoremos la iluminación; para eso necesitamos cada peso”.
Los afectados piden alguna información oficial que les dé certidumbre sobre su futuro laboral; desde anoche recibieron el apoyo de muchos comunicadores y dirigentes políticos opositores.
Entre las menciones se destacó la de Aníbal Fernández, que fue más alla y a través de su cuenta de Twitter denunció que el gobierno bonaerense encara un amplio plan de despidos.
“No sabemos si hay gente que cobró y no trabajó, pero todos nosotros fuimos a trabajar siempre y firmamos las planillas”, argumentó uno de los contratados que no sabe qué va a pasar con su trabajo.
La efervescencia de la protesta sorprendió a los encargados de la seguridad, que debieron plantarse frente a la puerta del despacho del intendente Garro y cerrar las puertas para evitar problemas mayores.
La mayoría de los contratados se desempeñaba en las áreas de Presupuesto Participativo, dirección de Acción Social Directa y de Colectividades. Las autoridades bonaerenses les dijeron que esta misma semana tendrán una respuesta sobre la situación particular de cada uno.
Fuente: Infobae
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