EL INTENDENTE DE ROSARIO DIJO QUE LA ZONA ROJA PUEDE ESPERAR
Tras casi dos semanas de vacaciones, el intendente Miguel Lifschitz volvió ayer a la Municipalidad y retomó el control de la ciudad, que por estos días estuvo a cargo del presidente del Concejo, Agustín Rossi. El jefe comunal prefirió no polemizar con María Eugenia Bielsa quien había criticado la falta de controles en las concesiones municipales e incluso no opinó sobre el registro automotor que maneja el esposo de la vicegobernadora. De todas formas el intendente no regresó al Palacio de los Leones del todo conciliador: volvió a reclamarle al gobierno provincial un debate “serio y responsable” en torno a la autonomía. Y aclaró que sin ese instrumento no está dispuesto a hacerse cargo del control de la prostitución como sugirió el gobernador Jorge Obeid.
“Estuve en contacto con los temas más importantes de la ciudad a través de mis colaboradores”, comentó el intendente dejando en claro que no logró, en los diez días que estuvo fuera de la intendencia deconectarse del todo de su labor cotidiana. En ese sentido indicó que los días de descanso -durante los cuales estuvo en Porto Alegre participando del Foro Social Mundial- aprovechó para “repensar tareas y aspectos” que ejecutará durante su segundo año de mandato.
Durante la ausencia de Lifschitz se profundizaron las críticas de la oposición en el Concejo respecto a distintas concesiones municipales. Se sumó a ellas la vicegobernadora Bielsa -conocedora de la administración pública rosarina por la que pasó años atrás durante la gestión de Héctor Cavallero- al cuestionar la falta de controles.
“Me da la sensación que las declaraciones de Bielsa, que no las conozco en profundidad, se enmarcan en lo que va a ser un año electoral como éste. Cada uno tiene su responsabilidad y lo mejor que podemos hacer es trabajar en lo nuestro para darle a la sociedad resultados palpables de nuestra gestión”, contestó Lifschitz para luego no hacer comentario alguno sobre la denuncia de Brignoni.
Consultado sobre la posibilidad de que los municipios tengan en Santa Fe el control de la prostitución como lo sugirió el gobernador Obeid, el intendente señaló: “Cada tanto nos tiran estos temas sobre la mesa, a mi no me asusta pero hay que verlo en un marco más general. El debate que hay que dar es el de la autonomía municipal y en ese marco ver los distintos temas para delimitar de manera responsable y seria las competencias municipales y las de la provincia.
– ¿Sin autonomía la Municipalidad de Rosario no se haría cargo del control y reglamentación del trabajo sexual?, preguntó Rosario/12.
– Me parece que no, porque el tema no es sólo ese. Hay una cantidad de temas que hay que analizar vinculadas a la falta, la prevención, la seguridad y los recursos, que hay que verlos globalmente. Es el tema que está pendiente, el de la reforma constitucional y la inclusión de las autonomías municipales, respondió el intendente para después relativizar la posibilidad de hacer un plebiscito, como había planteado su subsecretario de Gobierno, Horacio Ghirardi.
Para el resto del año Lifschitz prometió “mantener una fuerte presión en los controles de los rubros más riesgosos, con más personal y refuerzos de algunas dependencias”. El intendente confirmó que en febrero girará al Concejo un mensaje para aunar criterios sobre los mecanismos a utilizarse para concesiones. El jefe comunal pretende que en las sesiones extraordinarias el cuerpor apruebe la ordenanza autorizando al municipo a hacer redes cloacales.
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