El intendente de Rosario presenta el Plan Urbano 2004
La región metropolitana de Rosario tiene que resolver la congestión en los accesos viales a los puertos, la ausencia de un sistema metropolitano de transporte de pasajeros, de tratamiento y disposición final de los residuos y de infraestructuras de saneamiento. Si, para alguno, estos temas pueden sonar como verdades de perogrullo, tiene que verlos como los problemas y proyectos prioritarios para la región en los próximos años. Porque estás son algunas de las conclusiones a las que se arribó en la flamante Carta de Concertación del Plan Urbano Rosario 2004, es decir la base para el desarrollo futuro de la ciudad, y que sintetiza los aportes realizados por diferentes instituciones, representantes políticos, especialistas y técnicos convocados por el municipio para debatir y consensuar la nueva propuesta. La presentación se realizará hoy a las 10 en la sede de Gobierno de la UNR (Maipú 1065), encabezada por el intendente Miguel Lifschitz. El documento será elevado al Concejo, que deberá darle su aprobación. "El Plan Urbano Rosario (PUR) delinea las transformaciones físico‑espaciales que puede haber en la ciudad en los próximos años", precisa a Rosario/12 Ricardo Kingsland, encargado en la secretaría de Planeamiento municipal de llevar adelante la gestión del PUR. Kingsland descarta el preconcepto de que el Plan sea como dibujar una nueva metrópoli en la mesa de un arquitecto. "No se trata de diseñar la ciudad futura, sino de predisponer para resolver los problemas que existen o que suponemos van a existir en los próximos tiempos", señala quien desde 1986 está en la Municipalidad trabajando en cuestiones de planeamiento urbano. Los problemas en general son bien conocidos, pero a través del PUR se plantean alternativas de solución y la gestión de las mismas. "Se trata de cómo hacer que las ilusiones y deseos de la gente se plasmen en un instrumento que nos acerque a lo posible de realizar. Es un proyecto‑plataforma, para encarar desde una base la discusión sobre qué ciudad queremos", agrega Kingsland. Aunque los temas contenidos en el PUR pueden sonar abstractos, en su mayoría están vinculados con los destinos de todos ‑y hasta de cada uno‑ de los ciudadanos. Por ejemplo, se plante la necesidad de revitalizar el centro rosarino, terminando con el éxodo de residentes que el área sufrió en los últimos años. Para ello, entre otras cosas se propone recuperar el espacio que dejan las edificaciones perdidas, por ejemplo la gran playa de estacionamiento de Santa Fe y San Martín frente al Nuevo Banco de Santa Fe, "permitiendo que las medianeras se abran, dándole un frente de vida". También se plantea "contemplar proyectos de vivienda social alternativa para jóvenes y tercera edad en el centro, recuperando edificios abandonados". Este y otros aportes fueron realizados por representantes de 150 instituciones que participaron del ámbito de consenso que se abrió el 28 de junio pasado, denominado Mesa de Concertación. La necesidad más urgente pasa por actualizar el viejo Plan Director, que data de 1968, y tender a la aprobación de un nuevo proyecto cuya elaboración trascienda los despachos municipales hacia el resto de la comunidad. "Debemos evitar que el plan se cristalice, tiene que ser interactivo y participativo, pensando en que la ciudad es cada vez más dinámica y cambiante", destaca Kingsland. Sin ir más lejos, Municipalidad y provincia están considerando la necesidad de realizar un nuevo relevamiento fotográfico aéreo de la ciudad. El último data apenas de 2001, pero las transformaciones sufridas desde entonces por Rosario, tanto por el impulso público (nuevas urbanizaciones, la costa central) como privado (centros comerciales, boom de la construcción) lo están tornando obsoleto. También por esa dinámica es que el PUR está pensado como para tener una vida útil de entre 5 y 7 años, tras los cuales debería ser revisado y actualizado en forma integral.
Este contenido no está abierto a comentarios

