EL INTENDENTE LIFSCHITZ PUSO REPAROS AL USO QUE SE HARÁ DEL BATALLÓN 121
Un días después del anuncio oficial de la compra del predio del Batallón 121 de Comunicaciones por parte del gobierno provincial, el intendente Miguel Lifschitz hizo pública su queja por la falta de participación municipal y de la sociedad civil en la elección del destino que se le dará al amplio terreno ocupado por el regimiento militar. En la misma tónica se manifestó ayer el diputado provincial del bloque Encuentro Progresista, Marcelo Brignoni, quien aseguró que “sería deseable que el gobierno provincial le pregunte a los vecinos de Rosario qué hacer con el predio del Batallón”.
El jueves, luego de una reunión con la ministra de Defensa de la Nación, Nilda Garré, el gobernador Jorge Obeid y la vicegobernadora María Eugenia Bielsa anunciaron la confirmación de la compra del predio militar ubicado en Lamadrid al 400 (distrito Sur), y explicaron que el terreno –que se pagará a lo largo de 4 años– tendrá como “uso principal inmediato” la construcción del tan meneado hospital provincial. Es que el Estado provincial recién dispondrá de la posesión completa del predio cuando cancele la totalidad del valor de compra, estimada en 21.700.000 pesos. Para entonces piensa utilizar el terreno para espacios verdes de recreación, desechando la posibilidad de construir viviendas.
Apenas conocida la noticia, Lifschitz salió a plantear sus reparos acerca de los destinos de uso del Batallón de Comunicaciones. En declaraciones televisivas el jefe comunal aseguró ayer que le hubiese gustado que el gobierno provincial “consultara” acerca del tema, no sólo a la Municipalidad (en cuya jurisdicción se va a realizar la intervención) sino también “a las instituciones de la zona y a los vecinos” del barrio.
Los pobladores de la zona fueron los primeros en plantear su alerta ante la posibilidad de que allí se construya un barrio de viviendas sociales –idea que ya fue descartada– aunque tampoco los convence el planteo de la construcción de un hospital.
“La Municipalidad tiene en la zona el hospital Roque Sáenz Peña, que encima está en planes de ampliación”, sostuvo ayer Lifschitz, coincidiendo con el razonamiento de los vecinos del barrio acerca de lo oportuno de instalar allí un centro de salud. El antecedente más próximo de una falta de entendimiento entre municipio y provincia en materia urbanística fue el intento del gobierno provincial de realizar unas 4 mil viviendas del Plan Federal en la zona oeste de la ciudad. Ahora una nueva intervención urbana vuelve a dividir aguas entre ambas administraciones.
En tanto, el diputado provincial Brignoni –aliado del Partido Socialista– señaló ayer en relación a este tema que “el gobierno provincial se viene caracterizando por un gran desconocimiento sobre la planificación urbana en Rosario, y sobre las decisiones adoptadas por los vecinos y sus representantes, los concejales y el municipio”.
Y agregó: “Sus últimas apreciaciones han sido muy conflictivas, impulsando la absoluta descoordinación con el municipio rosarino y con los vecinos, como su política. Sólo hace falta recordar algunos de estos ejemplos, para reafirmar la necesidad de un cambio de rumbo para con la ciudad, de parte del gobierno provincial. El intento de construcción de una cárcel en el predio de la ex fabrica militar Domingo Matheu, previsto para un parque público, y en el que además existe un ex centro clandestino de detención, que la provincia se niega a rehabilitar como espacio de memoria, es una muestra de lo que decimos”.
Por último, Brignoni recordó que “producto de su desconocimiento de la ciudad, (el gobierno) pretende construir un Museo de la Memoria a exactamente una cuadra de distancia del lugar elegido por vecinos y autoridades de Rosario para llevarlo adelante”.
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