EL INTERVENTOR DE LA E.P.E SOSPECHADO DE FIRMAR VIÁTICOS FALSOS
Antonio Caro y Carlos Rinaudo (Jefe de Auditoría de la EPE), copa en mano, posan para la foto en la inauguración de “CASAFE 2003” el 16 de Octubre. Se suponía que Rinaudo en ese momento estaba en Rosario por lo cual estaba cobrando el viático correspondiente. El Interventor Caro firmó decenas de pago de viáticos que serían falsos.
GLAMOUR EN SANTA FE
El pasado 16 de octubre en la inauguración de “Casafé 2003”, una muestra de diseño interior llevada a cabo en la ciudad de Santa Fe, se encontraron ilustres personajes del medio local. El evento, organizado por la Fundación “Hogar de la Esperanza” (que se dedica a la promoción integral de madres solas carecientes y sus hijos) con el fin de sostener dicha obra, fue una ocasión propicia para algunos funcionarios, siempre atentos a combinar “glamour” con las cuestiones “solidarias”. Entre las caras conocidas del “mundillo” político se encontraban Celia Arena, máxima autoridad de Promoción Comunitaria, y hasta el gobernador electo, Jorge Obeid.
Una hermosa noche de primavera en la capital de la provincia. Carlos Rinaudo, jefe de Auditoría de la EPE, también participó del convite, aunque debía encontrarse en esos momentos realizando “reuniones de trabajo” en la ciudad de Rosario de acuerdo a una “orden de comisión” encomendada por el Gerente General de la EPE, Sebastián Chiola.
Según consta en la liquidación de gastos presentada por el mismo Rinaudo para cobrar viáticos, también avalada por Chiola, el regreso a Santa Fe del jefe de Auditoría se produjo el 17 de octubre a las 16 horas. Resulta difícil explicar cómo hizo Carlos Rinaudo para “estar” al mismo tiempo en la inauguración de “Casafé” y cumpliendo paralelamente tareas administrativas en Rosario, según se desprende de su propia declaración jurada. La participación del jefe de Auditoría en la muestra de diseño estuvo acompañada por el Ingeniero Antonio Caro, quien aparece en una fotografía tomada en “Casafé” el 16 de octubre conversando junto a Rinaudo.
El documento gráfico forma parte del expediente de la Gerencia Administrativa que investigó estos sucesos. Lo curioso del caso es que, enterado de la trascendencia de la irregularidad en el ámbito de la empresa eléctrica, Rinaudo presentó una nota -el mismo día en que “entró” un pedido de sumario debido a estos hechos- desistiendo de los viáticos, por considerar que su actitud fue una equivocación. Un “error” que por su función específica de auditor resulta difícil comprender.
El cobro de viáticos irregulares en la EPE tiene un “largo recorrido”. No se trata de hechos aislados. De acuerdo a informes elaborados por el jefe de “Logística” de la EPE, Oscar Russo, se registraron durante el año 2003 “siete casos en los que se aparecian diferencias importantes en las lecturas de los odómetros (contadores de kilometraje de los vehículos) entre el recorrido real y el recorrido según el lugar y tareas a realizar… (además) se verificaron ingresos al Garage Oficial en horarios y días en que el vehículo estaba declarado en comisión”.
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