EL JEFE DE GABINETE DIJO QUE LOS PLANES SOCIALES SON “UNA DÁDIVA” SI LOS BENEFICIARIOS NO TRABAJAN
El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, aseguró esta mañana que, cuando el Estado promueve un plan social que no tiene una “contraprestación de trabajo”, en realidad se lo está convirtiendo en “una dádiva estatal”, a la vez que reafirmó que el Gobierno trabaja con la lógica de promover la inclusión de los beneficiarios al ámbito laboral.
“Lo que necesitamos es tener una Argentina con la gente trabajando, y, cuando el Estado promueve un plan que no tiene contraprestación de trabajo, en realidad está convirtiendo este plan casi en una dádiva estatal. Eso no es bueno”, aseveró el jefe de Gabinete a la radio La Red.
De esta manera, expresó su coincidencia con las declaraciones realizadas ayer por el titular de Cáritas, monseñor Jorge Casaretto, quien planteó que “si la asistencia del Estado no tiene una contrapartida laboral, lo que fomenta es una cultura de la vagancia, de la dejadez”.
“Hoy escucho que hay mucha inquietud con la frase pero la realidad es que ha dicho una obviedad”, aseveró Fernández sobre los dichos del prelado. El funcionario agregó que la aseveración le resultaba “absolutamente razonable” y que, de hecho, “en esa lógica se inscribe lo que el Gobierno nacional está haciendo”.
En este sentido, destacó que la ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner, “está trabajando muchísimo con esa lógica”, que, por ese motivo, apunta a “la promoción de microemprendimientos y de cooperativas de trabajo donde trabajan los que reciben asistencia social del Estado”.
Además, puso el acento en que si bien el Estado debe “prestar auxilio” a la gente que lo necesita, “la gente tiene que obligarse a dar una contraprestación por lo que recibe”. Y sostuvo que, para lograr ese objetivo, el Gobierno también requiere a las empresas que participan del emprendimiento de obras públicas, que “tomen un porcentaje de gente que tiene planes sociales para que contrapresten lo que reciben del Estado”.
De todos modos, Alberto Fernández buscó dejar en claro que el alcance de los planes sociales va mucho más allá de los piqueteros. “Los que reciben planes sociales no son los 10 mil, 5 mil o 4 mil personas que van a Plaza de Mayo a quejarse o al Ministerio de Trabajo sino que hay más de 2.200.000 personas recibiendo planes en todo el país”, agregó.
Protestas piqueteras
En otro pasaje de sus declaraciones, Alberto Fernández aseguró que “la mejor práctica” que puede tener el Gobierno respecto de las protestas piqueteras no es “ni la denuncia ni la represión sino la concientización”.
En este sentido, el funcionario señaló que para el Gobierno “no es grato” tener que denunciar casos como el ocurrido entre la noche del 22 y la madrugada del 23 de octubre pasado, cuando un grupo de desocupados mantuvo bloqueado el acceso del Ministerio de Trabajo, lo que motivó una acción judicial del Poder Ejecutivo.
Además, el jefe de Gabinete señaló que los métodos de protesta utilizados por los piqueteros “son altamente rechazados por la sociedad y es razonable que así sea”.
“Para nosotros no es grato tener que denunciar estos casos. No es la mejor práctica ni la denuncia ni la represión sino la concientización”, aseveró el funcionario, quien resaltó que “toda protesta es legítima en tanto y en cuanto no signifique un atropello sobre los derechos de otros”.
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