EL JEFE DE GABINETE SE PELEÓ CON SENADORES POR LOS SUPERPODERES
El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, defendió ante los senadores los poderes delegados que pide el Gobierno en su proyecto de Presupuesto. Lo hizo con tanto énfasis y mostró tanta dureza contra los que se oponen que logró encolerizar a algunos radicales, quienes llegaron a acusarlo de “rozar el agravio” y atacar sin fundamentos.
Fernández —quien ayer dio en el Senado su informe bimensual— aseguró que los poderes que pide “son los mismos que se vienen otorgando desde 1997”, y fustigó sin nombrarlo al jefe radical, Angel Rozas, a quien escuchó “decir alegremente que la crisis ha terminado”. Señaló que “uno de cada dos argentinos es pobre”, y se preguntó “¿Si eso no es emergencia, qué es emergencia?” Después aseguró que “estamos infinitamente mejor que en 2001, pero no en relación a lo que queremos”.
Para Fernández, la delegación de facultades “no es para regular el mercado de capitales ni cam biar la ley de ministerios ni crear exenciones impositivas” (como se le otorgó a Domingo Cavallo en 2001), sino que él las usó para “darles aumento a los jubilados y estatales”.
El primero en reaccionar fue el radical mendocino Ernesto Sanz, quien lo acusó de “rozar el agravio”. Dijo que lo que se discute es la sumatoria de poderes, la posibilidad de dictar decretos de necesidad y urgencia, las facultades del Presupuesto y los superpoderes de la Emergencia Económica. “Esas tres herramientas son una bomba neutrónica en manos de cualquier gobierno”, aseguró.
El jefe de Gabinete también aludió a Ricardo López Murphy, ese “efímero ministro de Economía cuyo plan era recortarles dinero a las provincias y a las universidades”, y que ahora “nos viene a recomendar cómo manejar la economía que ellos destruyeron”. Y Elisa Carrió recibió lo suyo: “¿Qué dirá de (Fernando) Melillo y (Carlos) Raimundi, que votaron los superpoderes en 2001?”, se preguntó.
La polémica, con todo, terminó tres horas después con un suavizante discurso del jefe del bloque radical, Mario Losada, quien aclaró que “no le decimos que no le damos superpoderes porque sospechemos de usted, sino porque son facultades constitucionales del Congreso y queremos ejercerlas”. Dijo que “no queremos construir una oposición, sino una alternativa para la sociedad”, y repitió la frase de Ricardo Balbín: “El que gana gobierna y el que pierde acompaña.”
En el debate se precisó que el Gobierno espera que este año la economía crezca 4%. Fernández aclaró además, ante una pregunta del radical independiente Rodolfo Terragno, que el superávit del 3,9% para pagar la deuda “es en realidad del 2,8 de superávit primario, 0,20 de superávit no apropiable y 0,7 de superávit de las provincias”.
Al final, recomendó un libro del politólogo italiano Giovanni Sartori, y lo citó: “Pululan personajes que gritan pero no tienen ni idea de cómo llegar a algo mejor”. En cambio, prometió, “nosotros preferimos no gritar”.
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