EL JEFE DEL PENTÁGONO, DONALD RUMSFELD, DIJO QUE LA CIUDAD DE NAYAF QUEDÓ EN MANOS DE REBELDES
Rumsfeld destacó que, excluida la ciudad de Nayaf -donde el líder religioso shiíta Moqtada al Sadr se refugió-, Irak sigue bajo control de las fuerzas de la coalición. Hay “un pequeño número de terroristas, un pequeño número de milicias, sumado a algunas manifestaciones y a algunos incidentes fuera de la ley. Es un problema serio pero vamos a destruir la revuelta”, añadió.
Las declaraciones del secretario de Defensa van en la misma línea que las palabras del presidente George W. Bush, quién señaló ayer que la política de su gobierno en Irak se mantendrá “inquebrantable”, a pesar de las continuas bajas en sus tropas por los enfrentamientos con la resistencia iraquí. Pese a estas declaraciones, los analistas dicen que está claro que la inestabilidad en Irak preocupa a la Casa Blanca.
Intensos combates
Las fuerzas de EEUU intensificaron ayer su doble ofensiva militar en Irak contra rebeldes sunitas y shiítas y bombardearon una mezquita en Falluja (50 km al oeste de Bagdad) donde se habían atrincherado unos 40 combatientes, que hirieron a cinco marines. No fue confirmado si hubo víctimas iraquíes en el ataque pero testigos hablaron de más de 40 muertos. Además, otros dos marines murieron en enfrentamientos en Bagdad, Kirkuk y Mahmudiya.
El jefe del Estado mayor conjunto estadounidense, general Richard Myers, dijo en la misma conferencia de prensa que la situación es manejable. “No es ciertamente un levantamiento popular ni un movimiento apoyado por la mayoría de los iraquíes”, consideró Myers.
Interrogado sobre la necesidad de enviar más tropas estadounidenses a Irak, Rumsfeld dijo que los soldados que debían ser relevados permanecen en ese país para prevenir levantamientos. “Estamos en el medio de un importante recambio de tropas, por lo que hemos planeado incrementar el número de tropas estadounidenses en el área bajo jurisdicción del Centcom (Comando Central), y por supuesto, en Irak”, dijo.
La región del Centcom incluye a Irak y Afganistán. “Estamos aprovechando ese incremento y probablemente consideremos redespliegues para permitir que las tropas experimentadas y relacionadas con los habitantes locales analicen la situación actual”, explicó Rumsfeld.
Unos 135.000 militares están en Irak debido a las rotaciones, pero cuando estén en marcha se prevé reducir esa cifra a 115.000, según funcionarios de Defensa. “Hay algo que es cierto: a los que se oponen a la transición del pueblo iraquí hacia la soberanía no se les permitirá descarrilarla. Las fuerzas estadounidenses están a la ofensiva”, aseguró.
El secretario de Defensa señaló también que las fuerzas de ocupación decidieron alejarse de Nayaf debido a la creciente peregrinación musulmana hacia allí y a la presencia de las milicias de Sadr, que desde el fin de semana combaten a las tropas estadounidenses. “Consideramos que es un lugar peligroso y un lugar donde la gente que está pensando sumarse a la peregrinación debe hacer una evaluación muy cuidadosa por que está muy claro que no estamos en posición de darles protección”, dijo Rumsfeld en conferencia de prensa en el Pentágono.
La ciudad de Nayaf, donde tuvieron lugar el domingo enfrentamientos violentos entre shiítas y soldados de la coalición que dejaron un total de 21 muertos y 213 heridos, es junto a Kerbala una de las dos ciudades santas shiítas en Irak. Al menos un soldado salvadoreño murió un combates allí durante el fin de semana.
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