EL JOVEN DE MARTÍNEZ ASESINADO POR LOS SECUESTRADORES TAMBIÉN FUE TORTURADO
Carlos Blumberg, el padre del joven secuestrado y asesinado ayer en el norte del conurbano bonaerense, confirmó que su hijo fue torturado antes de ser asesinado de un tiro en la sien por la banda. Y pidió mayor seguridad porque, según dijo, “la sociedad está desprotegida” frente a los delincuentes.
En diálogo con los medios que cubrían el velorio, el hombre aseguró que “lo golpearon, le sacaron las uñas”. Más tarde, al hablar por Radio Mitre, confirmó que el joven fue torturado: “En el certificado de defunción no está, pero yo lo vi cuando fui a reconocer el cuerpo. Lo abrí y lo miré. No le quepa la menor duda”.
En un fuerte estado de depresión, Blumberg dijo que “perdí a mi único hijo por una manga de delincuentes que secuestran a la gente, las tortura y los mata. Estamos indefensos con todo esto”.
“Imagínese toda una vida de ilusiones destrozada, somos gente luchadora, trabajadora, honesta y unos animales que están sueltos le quitaron la vida a mi hijo”, agregó.
Con respecto a la actuación de las fuerzas de seguridad, sostuvo: “Confiamos en la Policía e hicimos todo lo que ellos me indicaron, pero me devolvieron a mi hijo muerto. Como buen ciudadano hice la denuncia creyendo en las autoridades, hice todo lo que me pedían y me han destrozado, me han matado”.
La madre de Axel, en tanto, también se mostró gravemente afectada por el crimen. “Yo ya no siento más, con mi hijo yo ya me fui de la vida”, manifestó María Elena. En la puerta de la sala donde se velaron los restos del joven, en avenida Mipú al 4100, de La Lucila, la madre de la víctima manifestó a la prensa que nunca imaginó que pudiera pasarle algo tan “tremendo”.
“Nunca me lo imaginé, que tremendo, un hijo que nunca le hizo nada a nadie; no sé por qué el destino se ha ensañado así, no tengo palabras, no tengo lágrimas”, manifestó la mujer.
Axel había sido secuestrado hace seis días
Axel Blumberg tenía 23 años, era egresado del Instituto Goethe -donde practicaba atletismo- y cursaba el último año de Ingeniería en el ITBA (Instituto Técnico de Buenos Aires). Era hijo único y vivía con sus padres en una casa de la calle Estrada, en Martínez.
El miércoles, Axel fue a visitar a su novia Stefanía, que también vive en Martínez. Cerca de las 21.30 se fue de allí, pero nunca llegó a subir a su Renault Clío. Un grupo de secuestradores se lo llevó. Según el padre del chico, que sería contador y tendría empresas textiles en Morón y San Martín, lo eligieron “al voleo”.
Al día siguiente, los secuestradores llamaron al padre del chico y le exigieron un rescate de unos 50.000 pesos. Enseguida, la madre -es empleada de la AFIP- hizo la denuncia en la Policía, a pesar de que la banda le había exigido lo contrario.
Las negociaciones continuaron hasta que, el lunes a la noche, los secuestradores le dijeron a Juan Carlos Blumberg que fuera a ruta 202 y Panamericana, que lo llamarían a su celular para indicarle dónde pagar.
El lunes, a las 22, Blumberg fue al punto indicado. Pero nunca lo llamaron. A la misma hora, no muy lejos de allí, la Policía se tiroteó con unos secuestradores. No se sabe si eran los mismos.
Según fuentes del caso, un patrullero localizó un Volkswagen Passat azul blindado con pedido de captura: se lo habían robado esa tarde a un ejecutivo de Arcor que estuvo secuestrado durante unas horas. Fue en la bajada de la Panamericana que da al country Miraflores (Tortuguitas), a unos cinco kilómetros del lugar donde Blumberg esperaba instrucciones para pagar.
Los voceros dijeron que el patrullero cruzó al Passat y se generó un violento tiroteo. “Escaparon chocando la patrulla y porque el auto era blindado. No se puede saber si eran los cobradores o no”, indicaron.
Ayer, seis días después del secuestro, hubo novedades ya pasado el mediodía. Una mujer descubrió un cuerpo tirado entre bolsas de basura en un descampado de La Reja (Moreno). Era Alex: lo habían vendado y amordazado con su remera, de color negro. Lo habrían hecho arrodillarse para pegarle un tiro en la sien, de derecha a izquierda, con un calibre 9 milímetros o similar. En un bolsillo de su jean tenía una tarjeta con su nombre. Lo mataron en ese lugar a las dos de la mañana de ayer. Un vecino habría escuchado el tiro.
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