EL JUEZ DECIDE SI VUELVEN A CONECTAR A TERRI SCHIAVO
Los padres de Terri Schiavo, la paciente de 41 años que se encuentra en estado vegetativo le pidieron hoy a un juez que ordene reinsertarle la sonda alimenticia que la mantuvo viva durante 15 años, después que el Congreso y el presidente George W. Bush intervinieron en el caso.
El abogado David Gibbs II, que representa a los padres de la mujer, Bob y Mary Schindler, llegó a los tribunales federales de Tampa y presentó la solicitud de un requerimiento judicial urgente para que se vuelva a alimentar artificialmente a su hija.
El pedido recayó en el juez James Whittemore, designado en 1999 por el entonces presidente Bill Clinton. El magistrado fijó una audiencia para esta tarde, de acuerdo con el sitio del tribunal en Internet.
Más temprano, la Cámara de Representantes había actuado en la misma línea que el Senado y aprobó una ley para permitir a los padres de la mujer que pidieran a un juez federal prolongar la vida de su hija reinsertando la sonda alimenticia. El presidente George W. Bush firmó la iniciativa menos de una hora después.
Michael Schiavo, esposo de la paciente, manifestó su indignación por la intervención de los legisladores y del presidente en este caso que conmocionó al país y generó un intenso debate sobre la eutanasia.
“Este es un día triste para Terri. Pero les diré algo: es también un día triste para todos en este país porque el gobierno de Estados Unidos se va a entrometer en todos sus asuntos personales y familiares”, expresó a la cadena de televisión ABC.
De acuerdo con una encuesta realizada por el canal ABC, el 70% de los estadounidenses sostiene que la acción del Congreso fue inapropiada y el 67% pensó que los legisladores intentaban mantenerla viva más por motivos políticos que por una real preocupación por la mujer o los principios que estaban en juego.
El sondeo fue realizado el 20 de marzo de manera telefónica, entre una muestra de 501 adultos de todo el país. Los resultados tienen un margen de error de 4,5 puntos.
La demanda alega una serie de violaciones a los derechos, entre ellos que se estaba infringiendo las creencias religiosas de Terri Schiavo, y que no tuvo un abogado independiente que representara sus intereses. Por orden de un juez del estado de la Florida, los médicos quitaron el viernes pasado la sonda que alimentaba a Terri. La mujer podría vivir por una o dos semanas si no se le vuelve a conectar la sonda, como ya ha sucedido en dos oportunidades anteriores.
Terri Schiavo sufrió una lesión cerebral irreparable en 1990, cuando su corazón dejó de latir por unos instantes debido al parecer a un desequilibrio de potasio provocado por un desorden alimenticio. Puede respirar por sus propios medios, pero necesita de la sonda alimenticia para mantenerse viva. Médicos designados por los tribunales sostienen que permanece en un estado vegetativo continuo y no existen esperanzas de que se recupere.
Este contenido no está abierto a comentarios

