EL JUEZ ORDENÓ EXCARCELACIONES Y ALLANAMIENTOS
Los policías Salto y Tourne y los civiles Diego Gutierrez y Antonio Espinoza fueron excarcelados por el juez penal de instrucción Enrique Müller, quien investiga el facilitamiento de la evasión del paraguayo Oscar Ramón “King Kong” Cardozo, de 36 años.
En los próximos días el magistrado de primera instancia deberá resolver si les dicta el procesamiento, la falta de mérito o el sobreseimiento.
TRES PERMANECEN DETENIDOS
Ellos son Oreste “Gareca” Bernardis, su hijo Alan Bernardis y Jorge Marquez. La policía secuestró dos automóviles que eran utilizados por “Gareca” Bernardis, quien -según declaró el remisero Antonio Espinoza- fue quien contrató el viaje para que lo lleve a King Kong hacia Rosario y que allá le pagarían. Y también viajaba Jorge Marquez quien -según le avisó Gareca- regresaría con el remisero a Reconquista.
Tras ser liberado, el remisero le dijo a La Tarde Ideal que solo hacía su trabajo sin saber que quien transportaba era el hombre mas buscado de la provincia: KING KONG. Añadió que ni lo vio porque subió en el asiento de atrás y quien se sentó a su lado fue Marquez, a quien no conocía.
Explicó que cuando vio a la camioneta de la policía que venía de atrás con sirena se estacionó a un costado y que ni Marquez ni King Kong le pidieron que acelere o que intente evadir a los policías.
DEGUMOIS, SIEMPRE PRESENTE
En la mañana del sábado, el juez de Instrucción Enrique Müller llamó a declarar a Oscar “King Kong” Cardozo, por la figura de falso testimonio, pero el narco –al igual que el jueves– se negó a delatar a sus cómplices locales, por lo que fue nuevamente encarcelado. Tras esto, el magistrado se tomó unos días de descanso y recién retomará su trabajo el próximo martes. Dos de los detenidos en Reconquista, sospechados de haber aguantado a King Kong durante toda la semana en la que estuvo fugado, son representados por el abogado Ricardo Degoumois, confió una fuente allegada a la investigación. Degoumois era uno de los abogados que, durante 2004 y 2005, reemplazaba al por entonces juez Federal de Reconquista Eduardo Fariz, cuando éste pedía licencia. En una de esas oportunidades, le tomó declaración a Aldo Ferrero, quien había sido trasladado desde Suardi por el agente Claudio Capdevila, luego de ser sorprendido con 154 kilos de marihuana en la parte trasera de una camioneta. Luego, Degoumois pasó a ser el abogado defensor de Ferrero y logró su libertad, 12 horas antes de que Capdevila apareciera muerto en un camino rural en el departamento San Cristóbal, en un confuso episodio que la Justicia rápidamente caratuló como suicidio.
El sábado por la mañana, el juez Müller llamó nuevamente a declarar al ciudadano paraguayo Oscar King Kong Cardozo, con la esperanza de que reviera su actitud y dijera cómo se planeó y se ejecutó su escape, dónde estuvo y quién o quiénes lo ampararon durante la semana en la que todo el mundo pensaba que se había ido del país, aunque lo más lejos que llegó fue a la zona de islas, frente al puerto de Reconquista. Pero el narco paraguayo volvió a decir que tiene códigos y repitió la misma sentencia del jueves: “No voy a entregar a nadie”. Tras esto, el juez ordenó que Cardozo siga detenido e incomunicado y es muy probable que el martes ordene un careo con uno de los presos con quienes King Kong compartió la celda la noche del escape.
Este reo iba a ser trasladado al departamento San Cristóbal por pedido del juez Federal Virgilio Palud, pero el jueves por la tarde, el juez de Instrucción Müller pidió que sea retenido en la Unidad Regional IX de Reconquista por lo menos hasta mañana, confió una fuente policial. El juez Müller aprovechó el fin de semana largo y salió de la ciudad, por lo que la causa quedó en manos del juez de Menores Jorge Fernández, quien en la tarde del sábado indagó a los supuestos integrantes de la banda de “los Gareca”, quienes quedarán tras las rejas por lo menos hasta la próxima indagatoria, prevista para el martes 22.
Cerca de la 1 de la mañana, la policía realizó nuevos allanamientos y secuestró dos vehículos, un Volkswagen Senda y un Peugeot 505, en los que supuestamente se lo había visto a Gareca en los últimos días, aunque ninguna de las fuentes consultadas se animó a decir si en uno de esos autos fue “levantado” King Kong cuando salió de la alcaidía de la Unidad Regional IX. Dicho operativo se realizó frente a una vivienda ubicada en calle 21 al 800, de la localidad de Avellaneda, ubicada 5 kilómetros al norte de Reconquista, reveló un vocero policial.
UN APELLIDO CONOCIDO
Fuentes allegadas a la investigación indicaron que el jueves por la noche, cuando Gareca y su hijo se entregaron en la sede del Juzgado de Instrucción, lo hicieron acompañados por un joven abogado que pertenece al bufete de Ricardo Degoumois, quien se hizo presente un rato más tarde y estuvo junto a Gareca y su hijo ante el juez Müller, remarcó un vocero judicial.
El nombre del abogado Ricardo Degoumois aparece varias veces en todo el proceso que llevó al Consejo de la Magistratura a remover de su cargo al juez federal Eduardo Luis María Fariz. Degoumois era abogado –según se desprende del fallo de destitución de Fariz– de varias personas vinculadas al tráfico de estupefacientes. Además, era uno de los conjueces que quedaba a cargo del Juzgado Federal de Reconquista cuando su titular pedía licencia.
Entre otras irregularidades planteadas en el juicio al juez Fariz, se mencionó que el doctor Degoumois, en su carácter de conjuez subrogante, le tomó la primera declaración al narco Aldo Ferrero y al policía que lo capturó, Claudio Capdevila, en marzo de 2005 como conjuez y en julio como defensor de Ferrero. Degoumois fue conjuez del 7 al 11 de marzo de 2005 y desde el 21 al 30 del mismo mes y año.
También se menciona que a fines de marzo del año pasado, Degoumois, cuando cumplía nuevamente el rol de conjuez, recibió de manos de la policía los efectos secuestrados en el allanamiento que él ordenó que se hiciera en el domicilio de Ferrero (ubicado en Morteros, Córdoba). Entre otras cosas, la policía secuestró una agenda que, en una de sus páginas tenía la dirección y los teléfonos de Degoumois.
DE LOS APLAUSOS A LAS SOSPECHAS
Dos días después del arresto de King Kong, parte de la población de la ciudad de Reconquista, cabecera del departamento General Obligado, dejó entrever ante los medios locales que el estado de euforia que había el miércoles, tras enterarse que el narco había sido recapturado, pasó a ser presa de sospechas de diversa índole.
Entre otras cosas, la gente llama a las radios para dejar asentadas sus sospechas ante todo lo que pasó el miércoles con la coincidente recaptura de Cardozo y la asunción del nuevo jefe de policía de la provincia.
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