EL JUEZ URSO ORDENÓ EXTRADITAR A CHILE A UN EX REPRESOR PINOCHETISTA
Ramírez Pineda había sido detenido en Buenos Aires en setiembre de 2002 y también era solicitado por la justicia francesa.
Según fuentes judiciales, Urso privilegió el pedido de extradición chileno por el deseo de Ramírez Pineda de ser juzgado en su país. Francia había solicitado su captura porque uno de los desaparecidos era ciudadano de ese país: el médico y estrecho colaborador de Allende Georges Klein Pipper.
Ramírez Pineda había sido detenido en un hotel céntrico porteño el año pasado. Su orden de detención estaba impartida desde octubre de 2001, y alcanzaba también a otros 14 militares chilenos y agentes civiles de inteligencia de la disuelta DINA, órgano de represión del régimen pinochetista.
Sus días como detenido en la Argentina no fueron los únicos que pasó en el país. En 1974 arribó como agregado militar, en premio por su actuación como jefe del Regimiento Tacna en los días del golpe de Pinochet.
Hasta allí llegaron los hombres que sobrevivieron al bombardeo de La Moneda. Los testigos y protagonistas de la resistencia que hizo un pequeño grupo de leales al mando del presidente Salvador Allende: 10 asesores personales del presidente y 13 miembros de su escolta de seguridad.
El destino de los 23 hombres, después de sesiones de tortura y múltiples vejaciones, quedó en tinieblas. De Ramírez se continuó teniendo noticias. En la Argentina intervino en la conspiración para asesinar a Prats y su esposa, en una calle de Palermo.
Ya era dueño de gasolineras y ejercía como director de la Celulosa Arauco. En 1982, Pinochet lo mandó como embajador a Sudáfrica. El dictador necesitaba armas. Y como EE.UU. se las negaba, recurrió a los sudafricanos. A su regreso, Pinochet lo nombró rector de la Universidad de La Serena. Ramírez desató la represión contra los estudiantes. En 1990, el regreso a la democracia lo hizo sumergirse.
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