EL JUEZ VÁZQUEZ DENUNCIÓ UN ATENTADO
El juez de la Corte Suprema de Justicia de la Nación Adolfo Vázquez denunció ayer haber sido atacado a balazos en plena ruta Panamericana, a la altura de Del Viso, en Pilar.
La Justicia investiga si se trató de un acto intimidatorio o de un intento de homicidio, aunque no descarta la posibilidad de un autoatentado.
Por su parte, Vázquez dijo estar convencido de que fue una amenaza. En diálogo con LA NACION aseguró: “No tiraron a matar”.
El episodio de ayer tuvo lugar en medio del proceso de destitución que se le sigue al juez en el Senado por mal desempeño de sus funciones y un día después de que Vázquez realizara duras críticas al titular del tribunal, Enrique Petracchi, y al presidente Néstor Kirchner, a quien acusó de buscar armar una Corte “adicta”.
Según la denuncia, presentada personalmente por el magistrado, el hecho ocurrió poco después de las 10, a la altura del puente Lisandro de La Torre, en el kilómetro 44 de la Panamericana, cuando Vázquez regresaba de visitar la tumba de su esposa en el cementerio privado Jardín del Sol de Pilar.
En ese momento, el Peugeot 405 en el que viajaba el juez -perteneciente a la flota de la Corte- con su chofer y una secretaria fue alcanzado por un Volkswagen en el que iban, por lo menos, tres personas, indicaron fuentes judiciales y policiales con acceso a la denuncia.
Según los informantes, Vázquez dijo que en un primer momento el vehículo de los agresores se puso detrás del de él y fue desde esa ubicación que ejecutaron el primer disparo, que impactó en el baúl del auto oficial.
Inmediatamente los atacantes se colocaron a la par y, con la ventanilla baja, uno de los hombres que iban en el asiento delantero volvió a gatillar, agregó el juez. Esta vez, el tiro dio en la puerta trasera y quedó incrustado bajo el asiento.
Con silenciador
Siempre según el relato que Vázquez hizo al presentar la denuncia, el arma de mano que portaba el atacante tenía colocado un silenciador y él pudo advertir cuando el sujeto la guardaba entre sus ropas. Tras los disparos, los agresores huyeron a toda velocidad, mientras que el chofer del juez detuvo el auto a un costado de la ruta para observar el resultado del ataque.
Vázquez se dirigió hacia el Comando de Patrullas, donde radicó la denuncia. “No sentí la bala, sentí el ruido como si se golpeara una puerta y pensé que mi puerta estaba mal cerrada”, contó el magistrado a LA NACION unas horas después de ocurrido el hecho. Según su opinión, los agresores sólo buscaban intimidarlo.
Fuentes judiciales aseguraron que por ahora no hay otros testigos más allá de la única declaración de Vázquez.
El juez federal de Zárate-Campana, Federico Efraín Faggionatto Márquez, caratuló la causa como averiguación por posible intimidación pública y tentativa de homicidio.
Faggionatto, que se presentó en el lugar y escuchó el relato de los hechos de boca del propio Vázquez, dispuso una serie de peritajes para confirmar el calibre de las balas -que, en principio, sería de 9 milímetros- y la situación en que impactaron en el coche del juez de la Corte.
Los investigadores del caso desecharon de plano la posibilidad de un intento de robo o de secuestro. En cambio, se inclinan por pensar que se trató de una amenaza, aunque no descartaron la posibilidad de un autoatentado.
“Nosotros no descartamos ninguna hipótesis sobre lo ocurrido”, respondió anoche un funcionario del juzgado de Campana al ser consultado sobre la posibilidad de que se tratara de un atentado fraguado.
Ayer al mediodía Vázquez fue visitado en su despacho de la Corte por el titular de la Policía Federal, Néstor Vallecas, que se interiorizó de lo ocurrido por expreso pedido del ministro del Interior, Aníbal Fernández.
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