EL JUSTICIALISMO DESBORDA DE CANDIDATOS A LA CASA GRIS.
La lista de precandidatos a gobernador por el Partido Justicialista se sigue engordando con nuevos nombres aunque en el caso del santafesino Horacio Rosatti el anuncio oficial se conocerá recién la semana próxima, según la explicación que el jurista dio anoche a este diario. Más certezas hay sobre la postulación del intendente de Rafaela, Roberto Peirone, quien ya aceptó la propuesta que le hizo el grupo de intendentes y presidentes comunales del cual participa y que coordina el gobierno nacional a través del operador Juan Carlos Mazzón, aunque aún falta la proclamación oficial, que será el lunes en Santo Tomé.
Los otros precandidatos ya lanzados son Jorge Obeid, Héctor Cavallero, Alberto Hammerly y Jorge Giorgetti. Y aunque aún no lo admite, también está organizando tropa el ministro de Educación Daniel Germano.
Peirone dijo ayer en declaraciones a una radio local que de su parte “no existen reparos” para encabezar un sublema que represente a la mayoría de los intendentes y presidentes comunales justicialistas que hace dos meses se vienen reuniendo en distintas ciudades santafesinas. “Esto quedará definido el lunes cuando por la mañana nos reunamos en Santa Fe y por la tarde en Santo Tomé. Lo que falta es que el pleno de los intendentes ratifique su voluntad de que uno de nosotros sea el candidato”, adelantó el intendente de Rafaela.
Junto al intendente de Venado Tuerto, Roberto Scott, quien viene oficiando de vocero del grupo, Peirone y otros jefes comunales estuvieron ayer en la Casa Rosada, en el despacho de Mazzón, ultimando detalles para poner en carrera el sublema propio.
También Rosatti estuvo en la Casa Rosada, aunque, según informó, fue para gestionar la pronta publicación de un libro de Derecho de su autoría. El ex intendente de Santa Fe parece acercarse a la candidatura con un doble aval: el visto bueno de Carlos Reutemann ante el impulso del entorno más cercano a la familia de Néstor Kirchner. “Ésa es la idea –admitió anoche–, aunque no quisiera poner a nadie en el compromiso de que soy el candidato de tal o cual. Los respaldos se ganan durante la carrera”, completó.
Rosatti fue intendente de Santa Fe entre 1995 y 1999. Es un abogado constitucionalista de renombre, al punto que su condición de conjuez de la Corte Suprema de Justicia de la Nación lo acercó a la posibilidad de convertirse en uno de sus nueve integrantes. Y, sobre todo, es un ferviente católico practicante, intimamente ligado al Arzobispado de Santa Fe durante la gestión de monseñor Gabriel Storni.
Siete no parece ser el número de candidatos del gusto del justicialismo: al mismo tiempo que ayer se subían Rosatti y Peirone, crecían rumores y versiones sobre otros tantos que se bajaban de la precandidatura. Una de las víctimas de esos rumores fue el presidente de la Cámara de Diputados de la provincia, Alberto Hammerly, que por la tarde aclaró que sigue en pie.
“Hasta el 19 de julio, cuando se oficialicen las candidaturas, todos somos precandidatos. Yo ratifico mi intención de competir por la sucesión del actual gobernador”, dijo Hammerly, quien se fue en elogios hacia el subsecretario de Asuntos Legislativos: “A mí me parece muy bien. Creo que es un muy buen candidato. No hay que olvidar que durante los cuatro años que Horacio (Rosatti) estuvo en la Intendencia fui presidente del Concejo. Así que para mí no es una sorpresa, al contrario”, dijo.
Pero en ámbitos políticos no son pocos los que creen que Hammerly empezó ayer a desensillar a pesar de haberse ratificado como precandidato. El ladero del gobernador admitió que con Rosatti comparten un potencial electorado por pertenecer ambos a la capital provincial. Si bien ninguno de los dos muestra proyección más allá del río Salado, en la ciudad capital el constitucionalista saca varios cuerpos de ventaja en intención de voto.
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