EL JUVENIL EMPATÓ CON COLOMBIA Y SE CLASIFICÓ.
El primer objetivo está cumplido. La clasificación a la fase final llegó un rato después, con el triunfo de Paraguay sobre Bolivia. Y también logró el pasaje Colombia. Pero anoche, Argentina consiguió algo más importante que ese empate que mereció ser victoria. No jugaron en toda su dimensión. Pero los chicos de Tocalli mostraron personalidad para revertir un resultado y un partido complicado, el más difícil de este Sudamericano.
El primer tiempo ofreció poco, y el triunfo parcial colombiano tuvo más que ver con la casualidad que con lo que había pasado en la cancha. Porque si bien Argentina había penado un poco por falta de profundidad, Colombia había sido el más limitado de los dos. Pero cuando ya se terminaba la etapa, el colombiano Núñez sacó provecho de una distracción de Sánchez, y el árbitro vio falta de Alvarado en el área. El penal, correctamente ejecutado por Hidalgo, terminó con los 222 minutos de invicto del arco de Ustari.
Era injusto. En los primeros 12 minutos, Argentina había estado dos veces muy cerca de abrir el marcador. En las dos ocasiones, Cardozo apareció solo en el área por la derecha, pero se encontró con el escollo de Arenas. La primera vez, el arquero colombiano voló y desvió una pelota que quería meterse en el ángulo; la segunda, Cardozo se demoró un poco y Arenas terminó atorándolo.
Hasta ese momento, Argentina sacaba ventaja por los costados, donde los laterales colombianos Vargas y Armero daban ventajas en la marca. Pero no duró demasiado, y poco a poco el equipo de Tocalli fue perdiendo eficacia ofensiva. La clave estaba en el medio. Allí, los robustos juveniles de Colombia proponían un juego friccionado (no por casualidad terminaron con cinco amonestados). A Argentina le costaba zafar de esa lógica de juego fuerte (Rodas era el principal destinatario de los golpes). Los volantes casi no se soltaban, Rodas no podía ser la manija del equipo, y la pelota no llegaba clara a Colzera y Lagos. Los colombianos parecían conformarse con el cero, y más que contentos se quedaron con el 1-0 parcial.
Los cambios que hizo Tocalli en el complemento fueron positivos. Ingresó Castro por Alvarado, Formica bajó unos metros, se retrasó Lagos, y Rodas pasó a jugar casi como delantero. Más cerca del arco rival, pudo desplegar su habilidad.
El empate no se hizo esperar demasiado, y llegó también en forma de penal. A los 8 Morales bajó a Colzera, y Garay clavó la pelota en el ángulo. En lo que siguió, la superioridad argentina estuvo cerca de hacerse victoria. Un tiro libre de Rodas se estrelló en el travesaño; otro, de Garay, sirvió para que se luciera nuevamente Arenas. Colombia sólo quería que los minutos pasaran sin novedades. Y logró aguantar el empate hasta el final. Como ambos pasaron, en la segunda fase habrá revancha.
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