EL JUVENIL ENFRENTA A ESTADOS UNIDOS BUSCANDO UN LUGAR EN LAS SEMIFINALES
Hay dos aspectos de este seleccionado Sub 20 de Argentina que no permiten cuestionamientos. El primero: este grupo tiene un carácter fuerte y un corazón gigante. El segundo: el equipo no juega bien. Con el detalle favorable logró imponerse en los cuatro partidos que disputó para llegar a los cuartos de final. Ahora, en este tramo decisivo, está el compromiso de que brote ese costado que sólo apareció en el primer tiempo del encuentro contra Malí (3-1 en Sharjah). Por eso hoy, an te Estados Unidos, en el Mohammed Zayed de Abu Dhabi, el equipo de Hugo Tocalli tratará de agregarle una cuota de belleza a su personalidad, un poco de inspiración al pragmatismo. A partir de las 14 (hora argentina) empezará otro partido en el que no hay resquicio para las claudicaciones. El que pierda, se quedará sin Mundial. En caso de igualdad durante los 90 minutos regulares, se jugará tiempo suplementario con gol de oro. Y si luego de esos dos tiempos de quince minutos persiste la paridad, el pasaje se resolverá por lanzamientos desde el punto del penal.
La primera impresión tranquiliza: los jugadores y el cuerpo técnico están convencidos de que el fútbol aparecerá. Lo perciben, lo dicen, lo pretenden. La segunda impresión también representa un motivo para el entusiasmo: no hay tantos nervios como en la antesala del partido contra Egipto (2-1 en los octavos de final). Se sabe que los nervios paralizan y que lo que necesita este grupo es soltarse, dejar de lado las inhibiciones. “El equipo tiene mucha personalidad, mucha entrega. Nadie se guarda nada… Ahora tiene que aparecer el fútbol”, dice Fernando Cavenaghi, el autor de los dos goles ante Egipto. Y en su frase sencilla queda retratada la realidad de este equipo al que le sobra coraje y le falta vuelo.
Para esta ocasión el técnico Tocalli realizará tres cambios: volverá el arquero Gustavo Eberto por Mariano Barbosa; Jonathan Bottinelli reemplazará a Leandro Fernández (tiene una molestia en la rodilla izquierda); y Hugo Colace entrará por Marcelo Carrusca. De este modo, el equipo volverá al 3-4-1-2, el sistema táctico más habitual del entrenador.
Enfrente estará Estados Unidos, un equipo que ganó su grupo en la primera ronda (con dos triunfos y una derrota) y que eliminó a Costa de Marfil en los octavos de final. Un seleccionado custodiado por cada lugar por el que decida caminar. Un detalle: dos cuadras a la redonda del estadio Zayed se revisaron cada una de las casas, con perros y especialistas en explosivos. No encontraron nada, según informaron.
Dirigidos por Thomas Rongen (formado en la escuela del Ajax holandés), el norteamericano es un equipo con un gran estado atlético y con buen juego aéreo. Se destacan el centroatacante Ed Johnson (por ahora goleador del Mundial, con cuatro tantos), el enganche Bobby Convey y el jugador más joven del torneo, Freddy Adu (14 años, nació en Ghana, la multinacional Nike le paga un millón de dólares al año para usar su imagen). Ellos y un puñado de grandotes firmes tratarán de dar el golpe y quedar entre los cuatro mejores del Mundial. Del carácter y del fútbol de Argentina dependerá.
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