EL JUVENIL REACCIONÓ Y TERMINÓ A PURO GOL
Hubo dudas y hubo nervios en los primeros tramos del partido. Pero hubo buenas señales después. Asomaron a tiempo, en definitiva, los motivos para ilusionarse. Y terminó goleando Argentina en su debut. Venezuela no lo pudo impedir. Fue un rival complicado en el comienzo, aunque dio la sensación que al levantarse el telón del campeonato el rival más complicado del seleccionado argentino fue la propia Argentina.
En el complemento el equipo de Tocalli justificó el 3-0 con el que empezó su recorrido en este Sudamericano. Mañana seguirá la historia, en Manizales, ante Bolivia. Mientras tanto ayer, aquí en Armenia y frente a los venezolanos, el Sub 20 nacional, que todavía muestra rasgos inequívocos de ser un equipo en formación, logró despojarse en el segundo tiempo de las inseguridades. Y así, llevado de la mano de un puñado de jugadores desequilibrantes, con Barrientos y Messi a la cabeza, aprobó la primera prueba. Ya está. El debut ya pasó.
Eso sí, las influencias de salir a la cancha por primera vez en el torno se notaron en el inicio. Por entonces, Argentina fue un manojo de nervios. Y eso conspiró contra las posibilidades de este seleccionado de Hugo Tocalli al que la gran mayoría de los propios participantes del campeonato calificó de antemano como el gran candidato al título. Así fue cómo le costó, y mucho, a la Argentina adueñarse de la pelota y mandar en el desarrollo.
Claro, ya no florecen con tanta asiduidad aquellas goleadas históricas ante equipos venezolanos. Ni en mayores ni en juveniles. Y acaso, agrandados por su progreso, los de la Vinotinto se le animaron a Argentina de entrada. Y si bien no llevaron mucho peligro al arco de Ustari, al menos pudieron romper todo intento hegemónico en el medio de parte de los de Tocalli.
Y si terminó la primera parte ganando Argentina fue por la fortuna que tuvo en las dos áreas. Al pasar la frontera de los primeros 30 minutos el Pitu Barrientos despachó un tiro libre sobre el arco venezolano. Salió mal el arquero Aponte, cabeceó su defensor Perozo y cuando entraba Julio Barroso volvió a cabecear uno de Venezuela, esta vez Raúl González. Y lo hizo en contra, nomás. Arriba Argentina, 1-0.
Al rato, como parte del descalabro defensivo de Argentina, que no ajustaba las marcas, que seguía ofreciendo huecos para que su rival llegase hasta Ustari, salió apurado Ezequiel Garay y le cometió penal a Raúl Ramírez. Lo ejecutó Nicolás Fedor, que hasta ese momento había sido uno de los mejorcitos de su equipo. Pero hubo una carambola enorme: la pelota dio en el travesaño, al bajar se desvió en el cuerpo de Ustari y de ahí se fue derechito al córner. Se salvó Argentina.
Después sí, se tranquilizó el equipo de Tocalli. Y entró Messi, con toda su frescura. Y el pibe del Barcelona, con un zurdazo bajo, estampó el segundo. Y al rato Barrientos dibujó un golazo, de ésos que son dignos de ser enmarcados con la fuerza de la buena memoria. Y punto. A otra cosa. Argentina 3, Venezuela 0. No fue un partido de ensueño, todavía hay mucho por mejorar. Mientras tanto, unas buenas señales para romper el hielo del debut no vienen nada mal.
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