EL KIRCHNERISMO AVANZA HOY CON EL PAGO TOTAL AL FMI Y OTRAS LEYES CLAVES
Como una aplanadora avanzará hoy el oficialismo en el Senado, donde es amplia mayoría, para corresponder a cada una de las iniciativas que reclama la Casa Rosada. Será una larga sesión por la serie de asuntos que la conforman, todos de alto contenido y polémicos.
Del otro lado, aguarda la Cámara de Diputados para abrir rápido cauce a las sanciones que vaya recibiendo. Más que una jornada de fervor legislativo será de exhibición de poder del Gobierno.
Cada uno de los temas es de alta significación en sí mismo. La partida gruesa arranca con la convalidación del decreto de necesidad y urgencia que modifica la ley de convertibilidad para poder extraer del Banco Central los casi 10 mil millones de dólares destinados a saldar toda la deuda con el Fondo Monetario.
Sigue, nada menos, que con la prórroga de la ley de emergencia, que fenece a fin de año. Y por la cual el Poder Ejecutivo retiene un amplio abanico de potestades parlamentarias que el Congreso concedió como un regalo de Reyes el 6 de enero del 2002 al Gobierno de Eduardo Duhalde, surgido de una Asamblea Legislativa en medio de un país convulsionado. El PEN desestima así la intención inicial de no buscar esa prórroga que contrasta con su determinación de pagarle al FMI.
El tercer proyecto —primera de las leyes que se aguardan hoy por parte del Senado— es el conjunto de impuestos sancionados por Diputados la semana pasada. Entre ellos, además del gravamen al cheque y monotributo, están el de Bienes Personales y Ganancias, con sus actuales topes mínimos, votados a favor incluso por diputados afines a la CGT.
Por Ganancias, la CGT reclamó por los más de 600 mil trabajadores en relación de dependencia afectados por ese corte tan bajo.
La cuarta iniciativa parece incorporada como un modo de garantizar su consideración: es el proyecto de Cristina Kirchner para modificar el Consejo de la Magistratura.
Y el último proyecto es el del Presupuesto para el 2006 cuyo tratamiento —a diferencia del anterior— comparten oficialistas y opositores, más allá de que unos voten a favor y otros en contra.
Ayer, en contraste a cómo funcionan las comisiones en la Cámara de Diputados, la Comisión de Presupuesto, que preside el justicialista chaqueño Jorge Capitanich, aprobó los dictámenes del DNU, emergencia (llegada a mesa de entrada pocas horas antes), impuestos y Presupuesto.
Fue un extraño espectáculo en el salón Belgrano del edificio de la ex Caja de Ahorro con Capitanich sentado en el escenario, en medio de una larga mesa. Y con, en las dos primeras dos filas, un conjunto de senadores con quienes intercambió pocas palabras.
Tras ello, todos se levantaron —no más de cinco minutos de reunión— para firmar los despachos a favor o en disidencia.
Dos claros exponentes de la oposición, los senadores radicales Ernesto Sanz, presidente del bloque, y el jujeño Gerardo Morales, formaban parte, en silencio, de la escena con la prensa como testigo. ¿Complicidad de viejas memorias en la Cámara donde todo parece hermético?
—No—, contestó enérgico Sanz como si temiera ser confundido.
—¿Y entonces?,— fue la pregunta de Clarín— ¿porqué no aprovechar ese ámbito institucional para hacer conocer la posición del principal bloque opositor?
—Primero, porque así lo habíamos convenido con los presidentes de bloque. Y, segundo, porque nos reservamos los discursos para el recinto…—, contestó Sanz.
El senador salteño Ricardo Gómez Diez (Partido Renovador) no llegó a tiempo a la Comisión de Presupuesto porque antes pasó por la de Economía, que ni siquiera se reunió. “Es una vergüenza”, bufaba.
En el tramo de apertura, hoy se sancionará la ley que autoriza al jefe de Estado a salir del país a lo largo del próximo año.
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