EL KIRCHNERISMO MÁS DURO HACE BLANCO EN LAVAGNA
Sus voces suelen hacer ruido y no pasan inadvertidas. Y esta vez eligieron como blanco al ex ministro de Economía Roberto Lavagna, el objeto de deseo de varios con miras a las elecciones del año próximo. Dos de los referentes del kirchnerismo más duro, Carlos Kunkel y Luis D’Elía, lo acusaron hoy de haberse volcado hacia posiciones de derecha, de haber fracasado en el control de la inflación y hasta de encabezar “la patota empresarial”.
Fue una respuesta al rol de crítica moderada que está tomando Lavagna en cada una de sus apariciones públicas, en las que pone reparos a la política antiinflacionaria y advierte que este año no debe estar dominado por la campaña.
Sobre la pelea contra la inflación, Kunkel dijo por radio América que la ministra Felisa Miceli “logró ponerle freno en tres meses” y en ese sentido agregó con sorna que, Lavagna, “Maradona no es”.
Kunkel es diputado y uno de los referentes de Compromiso K, la agrupación que comandó la organización de la Plaza del Sí el 25 de mayo. Pero además suele ser una de las voces que anticipa pasos del oficialismo. Por ejemplo, fue el primero que se animó a decir en público que la primera dama, Cristina Fernández, podía presentarse como candidata a senadora bonaerense cuando nadie más lo decía, hace dos años.
D’Elía, por su parte, suele llevar hasta el paroxismo las peleas que el Gobierno decide dar. El subsecretario de Tierras para el Hábitat Social acusó al ex ministro de “encabezar la patota empresarial que no quiere saber nada de aumento de salarios” y que “articula en la Argentina los intereses de los Estados Unidos”. Y también afirmó que es “la referencia electoral de la centroderecha”.
“Si hubiese sido por Lavagna, no hubiésemos tenido aumento de salario ni jubilaciones, hubiésemos arreglado con las privatizadas aumentos hace tres años, hubiésemos arreglado con los acreedores internacionales de rodillas, de cualquier manera”, aseveró.
Lavagna mientras tanto se sigue probando el traje de candidato sin terminar de definir para quién jugará. Un sector del radicalismo lo tienta para que sume sus figuras -de hecho, hoy Federico Storani afirmó que una alianza “sería altamente competitiva”- pero el mismo ex funcionario todavía no cerró las puertas con el oficialismo.
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