EL KIRCHNERISMO RECHAZA LA IDEA DE SUMAR A IBARRA A SU LISTA PARA LAS ELECCIONES
El oficialista Frente para la Victoria, que en octubre afrontará una de las pruebas más difíciles precisamente en la Capital, trabaja “con prescindencia de Ibarra” en la confección de listas legislativas locales y nacionales, dijo anoche un funcionario que conoce a la perfección los planes políticos del Presidente.
Desde la tragedia de Cromagnon, que dejó a Ibarra en extrema debilidad, el Gobierno tomó distancia del Jefe porteño, reelegido al ganar los comicios en 2003 con un fuerte apoyo de la Casa Rosada. Cerca de Kirchner afirman que hay “total respaldo institucional” a la administración de la ciudad, pero anticipan que la alianza electoral de hace dos años tiene escasas probabilidades de repetirse.
“No estamos previendo que Ibarra esté (en el Frente para la Victoria). Creemos que él tiene que encargarse de la gestión y no de ir a pelear en una elección”, dijo una fuente de alto rango, al ser consultada por LA NACIÓN.
En La Pampa, los periodistas le preguntaron anoche a Kirchner sobre la posibilidad de que Ibarra participe de las listas oficialistas y el Presidente se negó a responder.
El Jefe de gobierno había dicho en declaraciones publicadas ayer por Clarín que espera integrar el frente kirchnerista. Desde Madrid, adonde viajó en busca de inversiones para ampliar el subterráneo, vaticinó que “dentro de poco van a empezar las conversaciones” tendientes a un acuerdo por las listas de diputados nacionales y de la ciudad.
Su principal operador político, Raúl Fernández (Ministro Coordinador de la ciudad), insistió ayer en esa estrategia: “La expectativa rumbo a octubre pasa por un acuerdo”.
Sin embargo, fuentes de confianza de Ibarra dijeron a LA NACIÓN que el gobernante porteño ya recibió un mensaje del Jefe de Gabinete, Alberto Fernández: en octubre, tendrá que arreglarse solo (de lo que se informa por separado).
Tres dirigentes kirchneristas porteños confirmaron la idea de marcar una clara distancia con el Jefe porteño, al menos en el plano electoral.
La baja imagen positiva de Ibarra tras la tragedia de Cromagnon (donde murieron 193 personas el 30 de diciembre) resulta un lastre para el plan que anunció Kirchner de convertir las elecciones de octubre en un plebiscito a su gestión.
Anteayer, una frase del Presidente había sido interpretada como un golpe directo a Ibarra. Hablando sobre el mal estado de las escuelas públicas, dijo: “Tanta vocación que tienen por llegar a determinados cargos y después no pueden hacer cuestiones que son mínimas”. Luego agregó que era algo que ocurría “en todo el país”, pero las protestas de estudiantes por la infraestructura de los colegios ocurrieron en Buenos Aires.
Más allá de las interpretaciones, en el Gobierno desmienten en forma terminante que exista un proyecto para pedir la intervención federal de la ciudad de Buenos Aires o que se piense en forzar la renuncia de Ibarra, como dieron cuenta algunas versiones en las últimas horas.
Kirchner quiere que Ibarra complete su mandato, que termina en el 2007, y que se esfuerce por dar todas las respuestas políticas en el caso Cromagnon y por vigorizar la gestión.
En la Casa Rosada dan crédito a las denuncias del ibarrismo sobre una supuesta operación sobre la Justicia para debilitar al jefe de la ciudad, orquestada por la oposición.
Refieren a una sucesión de fallos que complicaron medidas del Gobierno porteño y, en especial, a la posibilidad de que el juez Julio Lucini cite a Ibarra para prestar declaración indagatoria en el caso Cromagnon.
“Sería un gran delirio que citaran por homicidio al Jefe de Gobierno”, dijo anoche un hombre de máxima confianza de Kirchner.
Pero hasta en el Gobierno de la Ciudad sospechan que el peor temor de Ibarra podría cristalizarse. “Si lo citan a una indagatoria, claramente se estaría politizando la causa”, dijo ayer Raúl Fernández, que acompaña a Ibarra en Madrid. Allí, el gobernante porteño se reunió con el ex Presidente español Felipe González.
EL FRENTE OFICIAL
De todos modos, la posibilidad de que a Ibarra le achaquen alguna responsabilidad judicial en la tragedia influyó en la decisión de despegarlo del kirchnerismo.
En la ciudad, el Frente para la Victoria está comandado por el PJ, cuyo nuevo líder es Alberto Fernández. Participan también la Democracia Cristiana, Nueva Dirigencia (el partido que fundó Gustavo Beliz) y el Partido por la Victoria (conducido por el diputado Diego Kravetz).
Ibarra llegó al poder en su segundo mandato como parte de la coalición Fuerza Porteña. Pero tras el triunfo la alianza quedó en pedazos: hoy tiene sólo dos diputadas fieles en la Legislatura. El kirchnerismo y dos grupos que responden a Mauricio Macri -cada uno con 9 bancas- son las fuerzas mayoritarias en una cámara atomizada en 21 bloques.
En octubre se renuevan 30 de las 60 bancas. Tras el fallido intento por convocar a una consulta popular que definiese la continuidad de Ibarra, la decisión electoral de Kirchner complica aún más el objetivo de la administración porteña de obtener respaldo en las urnas.
Raúl Fernández anticipó que, si fracasa el acuerdo, el ibarrismo presentará en octubre listas autónomas.
REUNIÓN EN MADRID
El Jefe de Gobierno porteño, Aníbal Ibarra, se reunió ayer en Madrid con el ex Presidente español Felipe González, quien le manifestó su interés por el plan de extensión de la red de subterráneos. El ex Mandatario recibió al Jefe comunal y analizaron la realidad política de la Argentina, de España y de Europa. Según se indicó mediante un comunicado, “Felipe González manifestó su interés por el plan de expansión de la red de subterráneos” que presentó Ibarra a un grupo de banqueros y empresarios españoles. El plan incluye la construcción de tres nuevas líneas y una inversión de 1000 millones de dólares.
Este contenido no está abierto a comentarios

