EL KURDO JALAL TALABANI ES EL NUEVO PRESIDENTE DE IRAK
Tal como se anticipaba, el kurdo Jalal Talabani fue elegido hoy como presidente de Irak por la Asamblea Nacional, con los votos de 228 de los 275 diputados, anunció un responsable de la Asamblea.
Es la primera vez en la historia del Irak moderno que un kurdo ocupa la más alta función del Estado.
Esta comunidad que representa entre 15% y 20% de la población iraquí fue perseguida durante largo tiempo bajo los diferentes regímenes que conoció Irak y sobre todo bajo Saddam Hussein, que no vaciló en asesinar con gas a 6.000 de ellos en 1988, a deportarlos o a obligarlos al exilio.
El jefe del Estado saliente, el sunita Ghazi Al-Yauar, y el universitario chiíta Hussein Chahrastani fueron elegidos vicepresidentes en la misma lista. No había otros candidatos para estos cargos, cuya atribución fue negociada de antemano entre los representantes de las listas chiíta y kurda así como de políticos sunitas.
El y sus dos adjuntos forman de ahora en adelante el Consejo presidencial, encargado del nombrar un Primer Ministro, que luego deberá formar su gabinete antes de presentarlo a la Cámara.
Todos estos mandatos concluirán al término de nuevas elecciones previstas, en principio, para diciembre próximo.
El presidente de la Asamblea Nacional transitoria Hajem al-Hassani felicitó a Talabani, de 72 años, que es el jefe de la Unión patriótica de Kurdistán (UPK).
La lista kurda llegó en segunda posición en las elecciones generales del 30 de enero pasado, y cuenta con 77 diputados, detrás de la de los chiítas de la Alianza Unificada iraquí, que cuenta con 146.
“Mis felicitaciones por la elección de Jalal Talabani, del jeque Ghazi al-Yauar y del profesor Hussein Chahrastani”, dijo Hassani.
Por su parte, el depuesto presidente iraquí, Saddam Hussein, siguió por televisión desde la celda donde está detenido cómo su enemigo Talabani, era elegido como nuevo presidente del país, informó la cadena qatarí Al Yasira.
Talabani fue condenado a cadena perpetua por el régimen de Saddam Hussein por encabezar las revueltas kurdas de los años 70 y 80 y fue uno de los presos que nunca gozó de ningún tipo de medida de gracia por parte del depuesto presidente.
El ministro de Derechos Humanos, Bujtiar Amin, dijo que decidió poner a disposición de Saddam y a once de sus ayudantes, también detenidos, televisiones para que pudieran seguir la sesión de la Asamblea Nacional y “comprendan que su era ha acabado y que un nuevo Irak ha sido creado”.
Saddam está detenido en una prisión en la capital en las proximidades del aeropuerto junto a varios de sus ayudantes, capturados por las tropas estadounidenses.
Entre los detenidos junto al antiguo dictador iraquí hay antiguos ministros, políticos, miembros del partido, líderes militares y científicos supuestamente relacionados con el desarrollo de armas de destrucción masiva.
Este contenido no está abierto a comentarios

