“EL LABURO QUE HACE LA GENTE DE TEATRO EN SANTA FE ES INCREÍBLE”
__La crítica teatral porteña ha elogiado fervorosamente tu laburo actoral en los “Cuatro jinetes apocalípticos. ¿Cómo trabajaste estos textos de José Pablo Feinmann?
Feinmann escribió estos cuatro monólogos que tienen que ver con lo que él llama las últimas noticias del apocalipsis. Están inspirados en la guerra que se desató después de la caída de las torres gemelas, en el ansia de poder, en la falta de ideología o el cambio de ideas de toda una generación entre los 70’s y los 90’s. Son temas fuertes, tratados escénicamente de una manera muy particular, es un trabajo muy exigente, compongo algo así como ocho personajes. La verdad que para mí ha sido muy importante hacer esta obra, porque he estirado al mango mi condición de actor para poder sostener sólo en el escenario esta historia con cuatro mundos distintos.
__Además te bancas la producción ¿no?
Sí, la hacemos en un teatro de la cual soy dueño junto a tres amigos, al Puma Goyti, Luis Sartor y Martín Cortés. Y la cuestión de producirme mis obras tiene que ver con que este tipo de teatro que hago en general no está visto como un negocio para los productores. Hace un buen tiempo ya que me tuve que hacer productor por obligación porque nadie iba a invertir en este tipo de propuesta teatral. Y la verdad es que ahora me gusta mucho hacerlo de esta manera porque es crear todo de la nada. Es combinar el escenógrafo, el músico, el vestuarista, el asistente. Armar todo este trabajo me va metiendo mucho en lo que hago y termino siendo dueño absoluto de la esencia del espectáculo, y eso me hace aprender mucho y estar muy seguro en las tablas. Yo siempre digo que hacer teatro es intentar subir lo que uno siente arriba del escenario. Y cuando uno lo produce, es más fácil, porque te obliga a trabajar con gente amiga que te ayuda a poner lo que vos sentís en el escenario.
__Además es libertad pura. Construir una obra teatral sin deberle nada a ningún patrón es la expresión más acabada de la liberad.
Sí, seguro, pero tiene su precio también porque la Argentina de hoy es un poco perversa en ese sentido. Pero descansando entre proyecto y proyecto se puede seguir haciendo.
__Cuando preparábamos la nota me acordaba del “Amateur”. Creo que aquella obra te supero en expectativas, seguramente nunca imaginaste lo que iba a significar en términos de premios, de la película. ¿Qué recuerdos tenés del “Amateur”?
El Amateur cambió mi vida, la verdad que la mejoró mucho. En principio fue la primera vez que me di cuenta que podía escribir y eso me hizo sentir más artista que actor solamente. Yo tenía la sensación que sólo actuando me quedaba corto.
__ ¿No extrañas de vez en cuando al “Amateur”?
Sí, la extraño mucho, sobretodo al público. No hay espectador que venga al Chacarerean que no pregunte: “¿y el amateur cuando vuelve?”. El año que viene se van a cumplir diez años de aquella obra. Parece increíble, porque uno tiene la sensación de que pasó mucho menos tiempo.
__Pasando a otra obra que despertó muchos aplausos en el público como fue “Adentro” con el Puma Goyti, te quiero preguntar algo que siempre me intrigó. ¿La letra del último tema musical de la obra que se transforma en cumbia es de tu autoría?
Sí, vos sabes que fue una continuación, porque en el “Amateur” inventé graciosamente una cumbia que se llama “La Ballena”, que es en co-autoría con Jaime Ross, lo cual es un orgullo. Y nunca pensé que iba a funcionar tan bien porque la letra sólo dice la ballena, parodiado a los malos letristas de la actualidad que tiene tanto éxito. Después en “Adentro” me ganó el deseo de continuar con esa veta he incursioné en un género que todavía no existía, que es la cumbia folclórica.
__Es increíble, porque es la inocencia mercantilizada.
Sí, va con el piano de “Damas Gratis” y el bombo de “Los Chalchaleros”.
__Mauricio vos que por estos días disfrutas en Buenos Aires de un buen lugar en la escena nacional, cuando pensas en Santa Fe ¿A quienes recordas? ¿Que experiencias guardas en tu memoria?
Recuerdo muchas cosas… El trabajo de actores que hicimos con Antonio Germano. Después recuerdo muchos momentos que tienen que ver con andar por la calle sin saber que hacer, intentado dar vuelta la vida de esa ciudad que me costaba tanto, de que la gente percibiera el trabajo que hacíamos en la casa del maestro. También recuerdo cuando deje de estudiar una carrera universitaria que no me gustaba para hacer lo que yo quería. Tengo imágenes de ese joven que caminaba por el parque sur intentando ser artista, en una ciudad que daba la sensación que era muy difícil, en la que nadie te apoya. Realmente el laburo que hace la gente de teatro en Santa Fe es increíble. Cuesta muchísimo desarrollarse, que la gente te valore, te necesite. A mí me pasa mucho cuando entro a un restaurant, pudiendo ir y estando económicamente bien, lo primero que veo son los que están en la cocina lavando los platos que miran al salón, porque me da la sensación de que no estoy ahí de casualidad. Tengo muchos más recuerdos de zafar, de laburar en cosas que no me gustaban a esta vida en la que hago lo que me gusta, donde quiero y que me da placer hacerlo más allá de todo el esfuerzo que haya que ponerle.
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