EL LIBRO DE CLINTON, UN RIESGO PARA KERRY
Tras casi cuatro años de muy bajo perfil, el ex presidente demócrata Bill Clinton ha regresado al centro de la vida política de Estados Unidos con sus memorias bajo el brazo. Mi vida sale a la venta recién el martes, pero todos los pronósticos indican que la ofensiva que ha iniciado para promocionarlo tendrá un gran impacto sobre la campaña electoral presidencial en curso.
Clinton quiere favorecer al candidato demócrata, John Kerry, pero los riesgos son enormes. El ex presidente tiene carisma y una gran llegada con la gente, atributos de los que carece el rival de Bush. Muchos temen que su presencia distraiga demasiado la atención. Otros consideran que Clinton puede movilizar más a la base del Partido Republicano, que lo odia por su affaire con Monica Lewisnky.
A juzgar por sus primeras entrevistas, Clinton decidió despejar todas las dudas que existen sobre el “sexgate” de entrada, pa ra después poder hablar de los logros de su presidencia y explicar por qué es necesario votar en contra de Bush.
Según él, la relación con la ex becaria de la Casa Blanca se debió a viejos demonios que lo han perturbado desde su difícil infancia, con un padrastro alcohólico que le pegaba a su madre. Clinton reconoce que fue “un error moral terrible” que casi le cuesta su presidencia y su matrimonio. Pero después de meses de dormir en un sillón y mucha terapia, su relación con Hillary y con su hija, Chelsea, salió fortalecida.
Incluso, señala que durante los peores momentos del escándalo, siempre estuvo determinado a que el fiscal Kenneth Starr y la derecha conservadora no lograran sacarlo de la presidencia.
Kerry y sus asesores piensan que Clinton puede ser una ventaja electoral. “Le voy a pedir que salga a hacer campaña lo más que pueda”, dijo el rival de Bush, mientras que un estratega de la campaña demócrata señaló a Clarín: “Espero que quiera recorrer el país recordándole a todo el mundo que cuando un demócrata está en la Casa Blanca las cosas marchan mejor”.
Durante sus mandatos, Clinton padeció muchos reveses pero tuvo dos logros fundamentales: la economía vivió uno de los períodos más largos de expansión y redujo el enorme déficit fiscal que habían profundizado Ronald Reagan y George Bush padre.
En política exterior, Clinton se destacó por los acuerdos que logró en Oriente Medio entre el primer ministro de Israel, Yitzhak Rabin, el rey Hussein, de Jordania, y el líder palestino, Yasser Arafat. También obtuvo la restauración en la presidencia de Haití de Jean-Bertrand Aristide, y la intervención en la guerra de los Balcanes.
En su libro, Clinton cuenta que al entregarle la presidencia a Bush le advirtió que la amenaza más importante que enfrentaba EE.UU. era el líder de Al Qaeda, Osama bin Laden.
Nadie duda del talento que tiene Clinton para identificarse con las preocupaciones de la gente. Pero el desafió es si logrará ponerlo al servicio de Kerry, y contra Bush. El ex candidato, Al Gore, lo consideró tan riesgoso que prescindió de su respaldo público.
Este contenido no está abierto a comentarios

