El “liso” santafesino ya es patrimonio cultural de la ciudad
En la sesión de ayer del Concejo Municipal de Santa Fe se aprobó la iniciativa de la concejala Adriana Molina (UCR- FPCyS), quien propuso declarar al liso santafesino “patrimonio cultural inmaterial vinculado a la identidad gastronómica de la ciudad”.
Si bien en todo el país se disfruta la cerveza, Santa Fe es el único lugar donde se sirve de esta manera: tirada de barril, sin pasteurizar, por lo que no está sometida a procesos de alta temperatura durante su envasado, y asegurando que tiene menos de cuarenta y cinco días desde su elaboración hasta su vaso.
El “liso”, la forma particular de tomar cerveza que tenemos los santafesinos, forma parte indiscutible del patrimonio cultural único y de la identidad que distingue a nuestra ciudad a nivel nacional. “Queremos que este modo especial de llamar a la cerveza tirada, de barril, que nació y se desarrolló en esta ciudad allá por 1930, tenga su lugar destacado y pueda ser promovido y difundido como un producto característico de los santafesinos” explicó Molina al presentar el Proyecto.
Los concejales de las distintas fuerzas que integran el cuerpo apoyaron la iniciativa de la concejala, plasmada desde ayer en una Ordenanza, que prevé reconocimiento, promoción y desarrollo de toda una gama de actividades ligadas al tradicional “liso” santafesino.
Cabe recordar que la legislación actual de nuestra ciudad”en consonancia con lo establecido por la UNESCO en 2003- considera “parte del patrimonio cultural, todas aquellas manifestaciones culturales intangibles -costumbres, hábitos sociales, prácticas, celebraciones o actos religiosos tradicionales o populares, etc.” (Ord. N° 10.1115).
Adriana Molina explicó que este tipo de iniciativas no solo tienen que ver con los sentimientos y costumbres de una comunidad si no que están encaradas pensando en la promoción de productos autenticamente locales como el liso, “que da trabajo a mucha gente y que gusta tanto en el público de todo el país, por lo que debemos potenciarlo aun más. Los santafesinos tenemos que estar orgullosos de lo que producimos y seguir creciendo, con el aporte de la tecnología, y de las nuevas generaciones que traen nuevas ideas para mejorar lo tradicional, lo que crearon nuestros abuelos”.
Entre los antecedentes está en primer lugar el hecho de que nuestra ciudad se convirtió tempranamente en un polo de la elaboración de cerveza, por una conjunción de factores geográficos e históricos, los que hicieron que, entre 1920 y 1930, dos cervecerías se instalen y se desarrollen en nuestra ciudad, como lo fueron Santa Fe y Schneider.
En el caso de Otto Schneider, llega a la ciudad en 1911 y luego de trabajar varios años como maestro cervecero en la Cervecería Santa Fe “anteriormente en Bieckert y San Carlos- en 1931 funda su propia cervecería y comienza a darle forma a su sueño. Es allí donde despliega no solo su tradicional receta, sino su propio modelo de producción y forma de servir la cerveza.
“Si bien se tomaba desde un principio en jarras, fue Otto Shneider el que popularizó hacerlo en vaso de vidrio liso, sin textura, para sentir su temperatura y apreciar su color y pureza, eligiendo un vaso sin talla de 250 cm3 y servido con dos dedos de espuma. La gente lo adoptó inmediatamente y lo popularizó, y muy pronto llegaron desde otras provincias para probar el “liso” santafesino. Esto es algo que se mantiene hasta hoy y es por esto que debemos apreciarlo y promoverlo como un producto bien nuestro” sostuvo la concejala.
Este contenido no está abierto a comentarios

