EL LOCO DEL CUCHILLO: SIN PISTAS EN UN CASO ATÍPICO EN EL PAÍS
La investigación por los ataques del Loco del Cuchillo prosiguió empantanándose ayer, al decir de los investigadores, con la difusión de un presunto sexto caso, ocurrido en el macrocentro el domingo por la noche, al igual que por la aparición de un patrón distinto en otro hecho ocurrido en la noche del sábado –debido a que sucedió en la zona oeste–, entre otros ataques similares que la policía procuraba descartar o cargar sobre la mochila del agresor serial. A la vez, la psicosis callejera disparó rápidas y frustradas salidas por parte de los uniformados, que concurrieron a distintas zonas del centro donde, se aseguraba, estaba el Loco. También en la zona céntrica la policía reforzó la custodia, especialmente en la salida de colegios y escuelas, para intentar prevenir un nuevo ataque. Aunque, como lo reconoció la propia jefa de la fuerza del orden provincial, Leyla Perazzo, “no hay forma de prevenir la acción individual de una persona que un día toma la decisión (de atacar) por una cuestión mental”. Y, como sostuvo anteayer el juez a cargo de la investigación, Adolfo Prunotto Laborde: “Hay que ver qué pasa el (próximo) domingo”. O el sábado.
Ayer por la mañana, la madre de un joven de 18 años difundió por los medios que su hijo fue atacado poco antes de las once de la noche del domingo en el macrocentro por un hombre al que describió de manera similar que las otras cuatro víctimas del mismo día, y que Héctor Basualdo, el portero de 47 años que denunció haber sido herido de un botellazo en el cuello en Cochabamba y Presidente Roca.
Según dijo la madre de la víctima, el agresor atacó a su hijo por la espalda y le clavó un cuchillo cuando el muchacho caminaba por la vereda, para luego escapar en la misma bicicleta en la que arribó al lugar, lo que marcó un dato nuevo con respecto a los otros cinco ataques.
Sin embargo, un supuesto séptimo caso en el que el atacante también bajó de una bicicleta era analizado por los investigadores ayer, ya que de ser confirmado cambiaría el patrón de la zona en que ocurrieron las otras agresiones.
Es que otro joven denunció en la comisaría 12ª un ataque ocurrido en Santa Fe y Lima alrededor de las 21.30 del sábado, al final de la jornada en la que fue herido Basualdo. Después de ver el fotofit por televisión, concurrió él mismo a brindar los datos para otra imagen, que la División Criminalística estimó en un 90 por ciento de parecido, publicado ayer por este diario (el primero contaba con una similitud del 70).
Según declaró ante la policía la víctima, él había ido a visitar a parientes y esperaba el colectivo cuando vio que un hombre apoyaba una bicicleta contra la pared de una casa, cerca de él, pero no le prestó demasiada atención. “Cuando escuchó movimientos y giró el cuerpo, el tipo le aplicó un puntazo en el brazo izquierdo, y la víctima salió corriendo de inmediato en dirección a la casa de sus parientes, desde donde lo llevaron al hospital Carrasco para ser atendido de la profunda herida”, contó una fuente policial.
El muchacho describió el arma blanca con la que fue herido como una especie de chaira de carnicero, y graficó el rodado del que bajó su agresor como una bicicleta de paseo de hombre color oscuro, con un cajón de plástico rojo.
Además de brindar datos coincidentes con las otras víctimas, relató que en la zona de los pómulos y en las mejillas tenía marcas pronunciadas en el cutis, como si hubiese tenido viruela. La única diferencia es que, según pudo observar cuando lo atacaba, su agresor tenía cutis trigueño.
Por otra parte, la titular de la policía provincial, Leyla Perazzo, consideró en declaraciones televisivas que es imposible prevenir un nuevo ataque: “Así yo ponga 200 hombres por cada cuadra, si una persona con alteraciones mentales sale de su casa con un cuchillo en la mano y hiere a una persona la vamos a detener después, pero no antes. Es una cosa que nos preocupa seriamente, porque no está dentro de las cuestiones que fácticamente pueden ser resueltas”.
Ante las cámaras de Canal 5, Perazzo señaló que, hasta el momento, no se han establecido vínculos entre las víctimas de los hechos, “o sea que evidentemente elige una víctima al azar”. También la jefa de policía recordó otro caso irresuelto por la fuerza que conduce, el del Asesino de la Escopeta: “Es una modalidad delictiva que no es propia de este país, sí de los países altamente desarrollados, como la persona que con un rifle comienza a disparar indiscriminadamente”.
Los ataques se conocieron en el atardecer del domingo pasado, cuando la policía comenzó a atar cabos sobre cuatro hechos ocurridos entre las diez de la mañana y las cinco y media de la tarde de esa jornada.
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